Amarse a uno mismo

Querernos nos hace bien, nos hace felices. Y es el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás...!!!

separador
Foto de una niña feliz, con su gato

Julio Cortázar, en su libro “Historias de Cronopios y de Famas”, propone una serie de Instrucciones muy originales (y completamente innecesarias!) para llevar a cabo correctamente ciertas actividades que todos ya sabemos hacer, como subir una escalera, dar cuerda a un reloj o llorar. Releyéndolo, se me ocurrió escribir estas sencillas instrucciones:

Instrucciones para sentirse bien

Serénese, aquiétese, relájese. Sonría levemente. Experimente asombro por estar vivo, por sentir, por pensar…

Mire, toque, escuche, asómbrese más y más. Respire ese aire de composición perfecta, que tanto necesita y que nunca le faltó. Mantenga encendida la gratitud alimentándola con esos incontables milagros cotidianos.

Recuerde: corrió por una playa, le regalaron un cachorro, recibió un primer beso. Piense en sus amigos, en sus amores, en sus mascotas. Piense en sus padres y en sus hijos…

Ahora no piense más.

Bien, esa es la emoción. Experimente esa serena alegría, reténgala, recuérdela. Mientras permanezca en ese estado el Universo celebrará con usted colmándolo de bendiciones.

El desafío es conservar la felicidad aún sin cachorro, sin besos y sin playa: ante todo descarte inmediatamente el dolor por lo que pasó y la preocupación por lo que vendrá. Y luego, para que nunca le falte, comparta su felicidad generosamente con todos los demás.

Axel Piskulic

Me parece que la niña de la foto no necesita instrucciones para sentirse bien. Y creo que su gato tampoco…

Clic sobre la imagen para ampliarla

Foto de una niña feliz, con su gato

Instrucciones para subir una escalera, por Julio Cortázar.

Foto del escritor Julio Cortázar

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.

Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie.)

Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimiento hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

de “Historias de Cronopios y de Famas”

Increíble! Un video que tiene que ver con sentirse bien y con subir escaleras:

Para sentirse bien subiendo una escalera

Este video forma parte de una campaña de Volkswagen dirigida a mostrar que es posible modificar algunos hábitos de la gente, simplemente haciendo que ciertas actividades que se desea promover sean un poco más divertidas.

El botón “CC” desactiva los subtítulos   

Guía práctica de Autoestima, de Axel Piskulic
Compartir este artículo en Google +

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo en Facebook, Twitter o Google +

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

  1. Francisco Díaz dice:

    Lo necesitaba en este momento. Muchas gracias.

  2. Beatriz dice:

    Me encantó el video de las escaleras, saco el niño que todos llevamos dentro y que por razones de la vida y el estrés de la vida cotidiana, no disfrutamos de las simplicidades que nos generan alegría.

    Gracias y bendiciones.

  3. Ana dice:

    Axel!!! Maravilloso, me encantó tu artículo, me llevó a recordar momentos alegres y fantásticos que pasan en el transcurrir de nuestros días y que nos hacen sentir bien, super bien!!!

    Me dio mucha risa el vídeo de las escalas, sería fantástico encontrarse con unas escaleras musicales en la ciudad de Medellín, sería una de las primeras en ir a disfrutarlas.

    Axel, me encanta cuando leo el blog y empieza a volar la mariposa roja con punticos blancos. Es una sensación de libertad, de cambio.

    Mil, Mil y Mil gracias.

    Bendiciones

  4. Edith dice:

    Amor y gratitud.

line
Sitio web implementado por Axel Piskulic