Amarse a uno mismo

Querernos nos hace bien, nos hace felices. Y es el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás...!!!

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La protagonista de este video es muy talentosa, pone verdadera pasión en lo que hace y ciertamente es muy perseverante. Pero sólo consigue lo que tanto anhela cuando descubre una clave inesperada, uno de esos detalles importantísimos que a veces pasamos por alto aunque estén frente a nosotros.

Kismet Diner, publicidad de Cornetto

Hace unos días algo hizo “clic” en mi cabeza, luego de largas charlas con mi amigo Alfredo Hoffmann. Y también fue él quien me recomendó este excelente video!

En todo proceso de aprendizaje atravesamos diferentes etapas. El primer paso normalmente es tomar la decisión de comenzar a aprender y el último, si somos perseverantes, es dominar aquello que estuvimos estudiando o practicando.

A lo largo de este proceso, sobre todo cuando estamos estudiando algo difícil o complicado, vamos descubriendo ciertas claves o “secretos” que lógicamente no conocíamos cuando comenzamos.

La imagen es de Tiago Hoisel
Un científico loco celebrando un descubrimiento (Autor: Tiago Hoisel)
Todos celebramos esos valiosos descubrimientos personales que tanto nos ayudan a evolucionar.

Si queremos aprender, un instructor experimentado o un buen libro pueden ser una guía invalorable. Pero finalmente cada uno debe practicar hasta descubrir ciertos “trucos” muy sencillos que son la clave para dominar eso que queremos aprender.

Hace unos días me encontré inesperadamente frente a uno de estos valiosos secretos. Tardé mucho tiempo en descubrirlo, quizás porque estaba seguro de que ya lo dominaba desde hacía años.

Siento que di un paso muy importante. Pero al mismo tiempo, al ponerlo en palabras, parece algo muy simple y que yo ya debería saber muy bien porque hay largos artículos en este blog acerca de este tema.

Aquí va “mi descubrimiento”, expresado con sencillez por Louise Hay:

Somos responsables en un ciento por ciento de todas nuestras experiencias.

Louise L. Hay

La idea no es nueva para mí pero lo que sí es una novedad en mi caso es la profunda convicción que surgió en mi interior acerca de la validez de esta increíble afirmación y la certeza de que mi bienestar y mi evolución dependen de que la reconozca como cierta en todas las situaciones, sin excepciones.

Últimamente volví a poner mi atención en la técnica de Ho’oponopono, pero me di cuenta de que aunque comprendía y aceptaba su mensaje central acerca de que debemos aceptar el ciento por ciento de la responsabilidad por todo lo que forma parte de nuestra realidad, muchas veces en la práctica lo “olvidaba”. Seguía discutiendo con las personas que me mostraban puntos de vista que me parecían equivocados y seguía quejándome por aspectos de la realidad que me disgustaban o molestaban.

Podemos seguir debatiendo con otras personas y expresando nuestras opiniones con firmeza pero a la vez con desapego, siempre que no olvidemos que realmente estamos involucrados en todo lo que percibimos y que además dediquemos unos valiosos instantes a pedir mentalmente a la Divinidad que sane la parte de nuestra mente que convocó a nuestra realidad los problemas o conflictos que estemos observando.

Y si nos toca atravesar un momento difícil, de confusión o desaliento, siempre podemos conectarnos a esa Fuente de la que todo Conocimiento procede (tal vez repitiendo mentalmente una sencilla oración, usando nuestras propias palabras), para que nos envíe su energía, su luz, para que experimentemos esas inesperadas revelaciones que nos ayudan a recorrer nuestro camino personal de autoconocimiento e iluminación.

Ilustración en 3D de una lámpara eléctrica conectándose a sí misma (Título:Selfillumination; Autor: André Kutscherauer)
La imagen es de André Kutscherauer

Todos nacemos con alas, nuestra misión es aprender a volar.”

Cortometraje “Garuda”, realizado por Gobelins.

Miremos siempre hacia el cielo, hacia ese potencial ilimitado que es nuestro destino desarrollar. Y un día ya muy próximo seremos los primeros en sorprendernos al descubrir que finalmente aprendimos ese misterioso arte de volar.

Axel Piskulic

Por último, otros dos videos relacionados con el proceso de aprender. Uno es muy estimulante… y el otro es muy cómico!

Cortometraje “Learn” (Aprende), de Rick Mereki.
Cortometraje “Lifted” (Abducido), de Pixar.
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A veces perdemos el control de nuestras propias emociones, o no tenemos la voluntad necesaria para alcanzar nuestras metas, o nos vemos envueltos en serios conflictos originados por asuntos sin importancia, o simplemente nos saboteamos, como si una parte de nosotros quisiera vernos fracasar.

En esas situaciones inexplicables es como si tuviéramos en nuestro interior un gran panel de control (con botones, diales y palancas), pero los mecanismos más sutiles y delicados de nuestro aparato psíquico hubieran quedado en las peores manos:

Ilustración de una mujer un poco loca (Título: On / Autora: Laurie Lipton)
La imagen es de Laurie Lipton

El ego crea en nosotros la ilusión de que somos conscientes de todo lo que sucede en nuestra mente. Que nuestra actividad mental es sólo la interminable corriente de nuestros pensamientos conscientes, esa vocecita interior que nunca se calla.

Pero si somos observadores atentos de nuestras emociones, podemos darnos cuenta de que en nuestro mundo interno operan también otras fuerzas, mucho más poderosas que esos pensamientos superficiales.

Si vivimos ignorando esas poderosas fuerzas inconscientes que se agitan en nuestro interior, con frecuencia nos suceden todo tipo de cosas inexplicables y tal vez nos veamos envueltos en serios problemas que nosotros mismos nos creamos involuntariamente.

La soledad, los conflictos o los problemas de salud suelen ser consecuencias de estas “misteriosas” fuerzas que actúan en nosotros sin que realmente seamos conscientes de ellas, como si fuéramos movidos por hilos invisibles.

Por ejemplo, todos somos manipulados aún hoy por los mandatos que recibimos cuando éramos niños y que generalmente se oponen al desarrollo de nuestro potencial y que nos impiden ser plenamente felices:

Por eso, la máxima “Conócete a ti mismo” es tan importante hoy como cuando fue acuñada, hace unos dos mil quinientos años en la antigua Grecia. Es el autoconocimiento lo que permite integrar y armonizar estas fuerzas vitales que nos constituyen y lo que nos posibilita reconocer y descartar aquellas otras que nos son ajenas, que la familia y la sociedad nos inculcaron y que muchas veces se oponen a nuestro desarrollo y bienestar.

Los padres cortándole las alas a su hijo

Otra manera de ver nuestra realidad psíquica, tantas veces incomprensible y contradictoria, es reconocernos como habitados por numerosas facetas independientes unas de otras, cada una con diferentes características e intereses. Como si en lugar de tener un único “yo” individual, estuviéramos formados por diferentes “yoes”.

Ante todo, la persona debe saber que carece de unidad; es muchas personas diferentes. No tiene un Yo permanente e inmutable. Es siempre diferente. En un momento es una, en el siguiente momento es otra, luego es una tercera, y así de manera sucesiva, casi indefinidamente.

P. D. Ouspensky

Muchas fotos de una misma niña (Título: Yotam, 2006 / Autor: Gilad Benari)
La imagen es de Gilad Benari

La Ley de Atracción describe el milagroso proceso gracias al que creamos nuestra propia realidad. Todo el tiempo estamos atrayendo diferentes eventos y personas a nuestras vidas de acuerdo a nuestros pensamientos, emociones y creencias. Pero casi siempre lo hacemos de manera inconsciente, dejando que estos diferentes “yoes” que componen nuestra personalidad se vayan turnando en el proceso de creación. El resultado suele ser entonces bastante caótico, contradictorio e impredecible.

Por ejemplo, las mujeres en este video parecen llevar adentro, entre otros, un cierto “yo” bastante cruel que les dice que no son lo suficientemente lindas como para relajarse y sonreír frente a una cámara:

Publicidad de Dove

Nuevamente es el recorrido de nuestro propio camino espiritual lo que nos permite hacer realidad esa unidad, por ahora tal vez sólo ilusoria. Es ese proceso de aprendizaje lo que posibilita el reconocimiento, la comprensión, la transformación y la integración de todos esos diferentes “yoes” en una auténtica unidad. Es esta unificación interna (que se refleja también hacia afuera, ya que a la vez nos hacemos Uno con los demás, con la Naturaleza, con Dios) lo que nos devuelve el poder sobre nosotros mismos y sobre la realidad que creamos cada día.

Actualmente los poderes económicos manipulan a la gente a través de los medios de comunicación. Se aprovechan de que las personas suelen actuar mecánicamente y de manera inconsciente, respondiendo de un modo previsible ante ciertos estímulos.

El siguiente video contiene un mensaje de Osho que hoy en día parece más vigente que nunca:

El video muestra algunas escenas de manifestaciones y protestas, tal vez para agregarle un poco de dramatismo al mensaje. Pero nuestra responsabilidad individual comienza simplemente por despertar, por comprender lo que está sucediendo en nuestras vidas. El solo hecho de tomar conciencia de que no estamos obligados a creernos todo lo que dicen los medios, ni a obedecer pasivamente los mandatos que nos inculcaron en el pasado ni a repetir las mismas conductas mecánicas de siempre, ya tiene un inmediato efecto sanador.

Para sanar nuestra mente

Existen diferentes técnicas o disciplinas que producen el inesperado efecto de cambiar lo que vemos afuera (nuestra realidad material y nuestras relaciones) si nos concentramos primero en nuestro mundo interno.

Es que la realidad que vemos es literalmente una proyección de lo que sucede en nuestro interior. Al principio esta idea puede parecer tonta o infantil, una forma de pensamiento mágico. Pero en cuanto descubrimos este mecanismo funcionando realmente en nuestras vidas, comenzamos a encontrar confirmaciones allí donde miremos. El siguiente es un fragmento de “Demian”, una novela de Hermann Hesse:

Cuando odiamos a un hombre, odiamos en su imagen algo que se encuentra en nosotros mismos. Lo que no está dentro de nosotros mismos no nos inquieta.

Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos vive tan irrealmente, porque cree que las imágenes exteriores son la realidad…

Hermann Hesse

Algunos caminos para sanar nuestra mente, para expandir nuestra consciencia:

Axel Piskulic

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Con frecuencia condicionamos nuestra felicidad al cumplimiento de ciertos objetivos, elaboramos planes que nos permitan alcanzar esas metas y luego hacemos nuestro mayor esfuerzo por llevarlos a la práctica.

Pero esa manera de programar nuestras vidas no nos asegura que nuestros sueños se hagan realidad… y tampoco garantiza que vayamos a sentirnos bien en el día a día, ni aún en el caso de que finalmente se cumplan nuestros deseos.

“ Si quieres hacer sonreír a Dios, cuéntale tus planes.”

Cortometraje “Lucille IV” & The Rocket Man (“Lucille IV” y el hombre cohete), de Greg Hettinger.

Al singular protagonista de este video las cosas no le salieron como tenía pensado, aunque aparentemente había considerado todos los detalles. Incluso este no era su primer intento: esas gigantescas turbinas llevaban por nombre “Lucille IV”, dando a entender que se trataba de su cuarto prototipo. (Me gusta mucho este video! Me encanta ese increíble personaje y su entorno, y me hace reír mucho el final tan inesperado… me alegro de haber encontrado la manera de relacionarlo con este tema para poder compartirlo aquí.)

Claro que es necesario hacer planes y es bueno tratar de ajustarse a ellos. Pero no hay que olvidar que al mismo tiempo también ejercemos un milagroso poder creador a través de la Ley de Atracción, y podemos alterar la realidad e influir sobre las otras personas si actuamos de manera consciente en el momento presente. Lo mejor, entonces, es que nuestros planes contemplen la posibilidad de aprovechar las oportunidades que vayan surgiendo aunque no las hayamos previsto.

Los buenos jugadores de ajedrez pueden imaginar el desarrollo de una partida con muchas movidas de anticipación. A este aspecto del juego se lo llama “ajedrez táctico” y permite prever y llevar a cabo una elaborada secuencia de movimientos para obtener alguna ventaja o incluso para ganar la partida. Podríamos decir que estos jugadores saben elaborar un buen plan y llevarlo a la práctica.

Una mujer frente a un enorme tablero de ajedrez (October, by Alexander Zatsepin)
Foto de Alexander Zatsepin

Pero los grandes jugadores aplican también el “ajedrez posicional”, que consiste en tratar de ubicar las piezas propias dominando las casillas más importantes del tablero y simplemente dejarlas allí, aunque no se tenga aún una táctica concreta en mente. Tener bien posicionadas nuestras piezas nos asegura poder responder de la manera más efectiva ante cualquier circunstancia inesperada en el desarrollo del juego.

Del mismo modo, mientras tratamos de llevar a cabo aquellas tácticas o planes que nos permitan alcanzar nuestras metas, lo mejor que podemos hacer es posicionarnos frente a la realidad de una manera tal que podamos interactuar y relacionarnos de manera creativa y espontánea, aprovechando cualquier oportunidad inesperada que se nos presente.

7 tips para recuperar el momento presente

Para ejercer al máximo nuestro poder creativo, para generar y aprovechar nuevas ideas y oportunidades, debemos experimentar plenamente el “aquí y ahora”, debemos vivir cada instante de manera consciente. Y, tal vez lo más importante, debemos responder al momento presente con emociones positivas, apreciando todo lo bueno que nos ofrece.

Ilustración de Claudia Degliuomini (una niña y su perro admirando el cielo nocturno).
Ilustración de Claudia Degliuomini

Aquí 7 ideas sencillas para recuperar la consciencia si descubrimos que estamos distraídos o preocupados.

En todo momento en que nos sintamos incómodos, apurados, enojados, etc., siempre podemos relajarnos por un momento, tomar distancia de lo que nos molesta, sonreír, y sentirnos aunque sea un poco mejor de lo que estábamos unos segundos antes.

Cuando estamos distraídos, actuando de manera mecánica, nuestra respiración es inconsciente y superficial. Respirar profundamente dos o tres veces es muy relajante y nos conecta nuevamente con el momento presente.

En cualquier momento y lugar siempre podemos dedicar unos momentos a apreciar lo bueno que el momento presente nos ofrece. Siempre hay cosas buenas por las que expresar gratitud, por ejemplo la salud, el clima, la compañía, el sol, la ropa que llevamos puesta, etc. La actitud de apreciar va de la mano de la de agradecer. Y la gratitud atraerá más cosas por las que sentirse agradecido.

Podemos llevar a cabo cualquier actividad de una manera consciente y deliberada, experimentando plenamente nuestras sensaciones corporales y nuestros movimientos. Caminar, por ejemplo, es una experiencia totalmente diferente si se hace de manera consciente. Además, experimentar plenamente lo que estamos haciendo interrumpe el desgastante diálogo interno de nuestra mente, que de otra manera no se detiene nunca.

Continuar haciendo lo que estemos haciendo pero moviéndonos un poco más despacio nos devuelve la consciencia de nuestros movimientos y suspende el interminable flujo de los pensamientos.

Dirigir nuestra apreciación y gratitud hacia nosotros mismos, a cada una de nuestras cualidades y talentos, es decir amarnos a nosotros mismos, ejerce un poderoso poder transformador sobre nosotros, sobre nuestras relaciones y sobre toda nuestra realidad.

Practicar alguna técnica de meditación nos devuelve la conexión con el momento presente y suspende ese incesante diálogo interno que ocupa siempre nuestra atención. A continuación un video que propone y describe una técnica de meditación muy sencilla, muy breve y que podemos practicar casi en cualquier situación:

Cómo meditar en un minuto, de Martin Boroson.

Jesús nos dejó un claro mensaje acerca de planes y preocupaciones, un verdadero llamado a enfocarnos en el presente:

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. Y si Dios viste así la hierba del campo, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe? Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.

Mateo 6:26-34

Es en el momento presente en el que sembramos la semilla de lo que vendrá. Creamos nuestra realidad de acuerdo a nuestras emociones, por eso es tan importante cuidar nuestros estados de ánimo y dirigir conscientemente nuestra atención hacia los aspectos positivos de la realidad, para permitir que la vida pueda colmarnos de bendiciones. Probablemente ese sea el mejor plan que podamos adoptar.

Axel Piskulic

Por último, un video que parece confirmar que es posible disfrutar, crecer, cambiar, aprender y evolucionar sin la necesidad de hacer demasiados planes:

“Retrato de Lotte: del nacimiento hasta los 12 años”, de Frans Hofmeester.
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