Ho’oponopono: qué es y cómo se practica

Ho’oponopono es una técnica de resolución de problemas que pone el acento en nuestra propia mente como generadora de las circunstancias que nos toca vivir. Para no extenderme demasiado, lo único que diré aquí acerca de su origen es que era utilizada por los sacerdotes de la antigua cultura hawaiana.

Una chica dibujando corazones con tiza en el suelo.
Todo el tiempo estamos creando nuestra realidad…

Ho’oponopono propone que somos ciento por ciento responsables de nuestras experiencias, que cada situación que vivimos responde a nuestros propios pensamientos y creencias, en muchos casos inconscientes.

Cualquiera de nosotros estaría naturalmente dispuesto a asumir cierto grado de responsabilidad en muchas de las situaciones de nuestra vida. Por ejemplo, muchas de nuestras experiencias ocurren precisamente porque nosotros mismos decidimos actuar de una determinada manera. Nuestra responsabilidad en esos casos es evidente.

En otros casos, sin embargo, nuestras experiencias son la consecuencia de lo que otras personas hacen, muchas veces sin que hayamos interactuado previamente con ellas. En estos casos normalmente no nos sentimos responsables de lo que sucede.

Y hay otros eventos acerca de los cuales nos resistiríamos todavía más a reconocernos involucrados, tales como el mal tiempo, la marcha económica de nuestro país o la aparición de una nueva enfermedad.

Nuestro “sentido común” nos permite discernir claramente aquellas circunstancias que dependen de nosotros de aquellas que suceden sin que podamos hacer algo por provocarlas o evitarlas.

Sin embargo, Ho’oponopono propone que somos ciento por ciento responsables de cada situación que nos ocurre o que simplemente observamos a nuestro alrededor. Incluso de cualquier evento del que tengamos conocimiento.

Esta idea contradice la lógica más elemental que hemos aprendido y que es normalmente aceptada en nuestra sociedad. Aun así, a muchas personas nos ha parecido que el enfoque de Ho’oponopono acerca de la realidad es interesante y útil, y sentimos que la práctica de esta técnica ha cambiado para bien nuestra realidad exterior y también la manera en que pensamos, actuamos y nos relacionamos.

¿Somos responsables de cada cosa que sucede?

A cualquier persona que tome contacto con Ho’oponopono puede parecerle exagerada, o simplemente falsa, la propuesta acerca de que seríamos responsables de todos y cada uno de los eventos que suceden a nuestro alrededor.

Una pareja muy joven, junto a una bicicleta.
Podemos atraer personas maravillosas a nuestras vidas…

Lo que Ho’oponopono afirma obviamente no puede demostrarse. En todo caso quien busque una confirmación racional encontrará todo tipo de argumentaciones lógicas que niegan su responsabilidad sobre muchos hechos o circunstancias que forman parte de su realidad.

Sin embargo, cualquier razonamiento lógico, por más impecablemente que sea planteado, sólo llegará a conclusiones correctas si es que partió de premisas ciertas y verdaderas.

Por ejemplo, las primeras personas que propusieron que la tierra podría ser redonda se enfrentaron a todo tipo de refutaciones lógicas de los “sabios” de la época. Estos argumentos “científicos” sostenían que la tierra debía ser plana, ya que si fuera redonda los océanos se escurrirían por la superficie de la esfera, y los objetos, incluidas las personas, que no estuvieran en la parte “superior” de la esfera, inevitablemente se caerían también. Estos razonamientos eran formalmente correctos e impecablemente lógicos. Pero la conclusión a la que conducían (que la tierra sólo podía ser plana) era falsa porque no se conocía aún la Ley de la Gravitación Universal, que explica que la Tierra ejerce una fuerza dirigida hacia su centro sobre cada objeto en su superficie, y que es esta fuerza la que mantiene a cada cosa en su lugar.

Y aquí es donde podemos intuir que se abre un espacio para plantearnos una duda razonable acerca de nuestro “sentido común” y de nuestras interpretaciones sobre la realidad y su funcionamiento.

Habitualmente aceptamos que la realidad “exterior” no está conectada con nuestro mundo “interior”, sino que es un escenario rígido, sobre el que tenemos muy poco control y al que tenemos que ajustarnos.

Pero podríamos imaginar que la realidad es mucho más flexible y compleja de lo que creemos habitualmente. Que de alguna manera que no nos resulta muy evidente todavía, la realidad que vemos responde constantemente a nuestros pensamientos, creencias y expectativas. Y que todos colaboramos al mismo tiempo en la creación de la realidad, que todos la estamos co-creando.

Ho’oponopono propone que yo soy ciento por ciento responsable de todo lo que sucede en mi realidad, aún de las noticias que recibo a través de la televisión, porque fue mi propia mente la que convocó a todos esos eventos a formar parte de mi realidad.

Una pregunta que surge inmediatamente es: ¿entonces yo soy culpable de todo lo malo que sucede en el mundo? La respuesta, obviamente, es “no”. Es evidente que si yo dejara de estar en este mundo, seguiría habiendo terremotos, guerras y todo tipo de catástrofes.

Pero la práctica de Ho’oponopono sí me permitiría contribuir a mejorar cualquier situación que perciba como un evento desagradable, aunque suceda en un país lejano. Y la vía que Ho’oponopono propone es la sanación de mi propia mente.

Claro que las demás personas también son ciento por ciento responsables por sus propias experiencias. Esto quiere decir que si vemos a nuestro alrededor a alguien que está pasando por una situación difícil, es evidente que no fuimos nosotros los que le creamos ese problema. Esa persona es responsable de su propia realidad, de la misma manera que nosotros somos responsables de la nuestra.

En esos casos nuestra responsabilidad se limita a haber “invitado” a esa persona a formar parte de nuestra realidad. Y esa persona aceptó nuestra “invitación”, por decirlo de alguna manera. El proceso de creación de la realidad es compartido por todos. Sería un verdadero proceso de co-creación.

Sin embargo, cada vez que sanamos una parte de nuestra mente, nuestra evolución individual le sirve además a todas las otras personas. Todos somos uno, nuestras mentes estarían unidas, de manera que cualquier progreso individual es un progreso de todos. Cualquier aspecto de nuestra mente que cada uno de nosotros consigue sanar, es un logro compartido con todos los demás.

Cómo aplicar Ho’oponopono para crear una realidad mejor

Muchas veces actuamos como si la realidad “exterior” no estuviera conectada con nuestro mundo “interior”, como si se tratara de un escenario rígido que sólo podríamos modificar a través de alguna acción. Nuestro sentido común normalmente confirma esta interpretación y tal vez nos sugiera una estrategia o plan de acción para alcanzar nuestras metas, pero sólo aquellas que considera “razonables”, que estima que están a nuestro alcance.

Una chica imaginando, pensando.
Nuestros pensamientos y creencias dan forma a nuestro mundo…

Ho’oponopono, en cambio, propone que cada situación que vivimos responde a nuestros propios pensamientos y creencias. Y que podemos modificar la realidad de manera deliberada, sin tener que ajustarnos a las limitaciones que nuestro “sentido común” (que nuestro ego) pretende imponernos.

Sin ir demasiado lejos, la práctica de la oración, tal como la proponen todas las religiones, es una manera de alterar la realidad desde nuestro interior, a través de una actividad mental. Esto es normalmente aceptado por muchas personas.

Y la práctica de Ho’oponopono es en todo similar a la actividad de orar.

Ho’oponopono puede aplicarse frente a cualquier situación que nos resulte desagradable. Puede ser un conflicto con otra persona, una emoción negativa (angustia, tristeza, ira, rencor), un problema laboral, una carencia material, etc. Incluso puede aplicarse a los problemas de salud, pero sin olvidar que es necesario consultar siempre al médico y seguir al pie de la letra el tratamiento que nos recomiende.

En su forma más sencilla, la práctica de Ho’oponopono consiste en repetir mentalmente “Lo siento, te amo” cuando vemos o experimentamos una situación que nos disgusta.

Al decir “Lo siento, te amo” nos estamos dirigiendo a la Divinidad (a Dios, si nos resulta un concepto más familiar), y le estamos expresando que lamentamos haber utilizado nuestro infinito poder creador para atraer a nuestras vidas una situación desagradable. Y le estamos expresando nuestra gratitud por sanar la parte de nuestra mente que atrajo esa situación.

En vez de sólo decir “Lo siento, te amo”, podemos completar esa sencillísima oración de la siguiente manera: “Lo siento, por favor perdóname, te amo, gracias”. El sentido sigue siendo el mismo: reconocemos nuestra responsabilidad en relación con lo que sucede y agradecemos la sanación de nuestra mente.

Es importante notar que lo que pedimos es que nuestra mente sea sanada. No estamos pidiendo que el problema sea resuelto. Es que de acuerdo a Ho’oponopono, la aparición del problema es la consecuencia de algo que está presente primero en nuestra mente y que requiere ser sanado. En cambio, al orar normalmente pedimos un cambio exterior sin sentirnos necesariamente involucrados en la aparición del problema.

Otro aspecto interesante de la práctica de Ho’oponopono es que no tratamos de identificar qué es lo que hay en nuestra mente que contribuyó a la aparición del problema. Nos limitamos simplemente a pedir a la Divinidad que sane nuestra mente y a expresarle nuestra gratitud.

Desde el pensamiento consciente es bien poco lo que sabemos acerca de la totalidad de nuestra mente. Lo que podemos percibir es sólo el interminable discurso de nuestro ego, esa sucesión de pensamientos que parece no terminar nunca. Pero hay procesos mucho más profundos e inconscientes de los que nada sabemos y que muchas veces nos condicionan y limitan.

Por eso le pedimos asistencia a la Divinidad, porque no podríamos por nosotros mismos identificar y sanar los elementos de nuestra mente que están convocando los problemas que a veces nos toca enfrentar.

Aquí, lo más importante

Dejo para el final lo que considero más importante y que sólo puede entenderse bien luego de tener una visión general de Ho’oponopono.

Una chica creando mundos, como si fueran pompas de jabón.
Tenemos un infinito poder creador…

Para que haya un cambio real en nuestras vidas debe haber un cambio emocional profundo en nuestras mentes y en nuestros corazones.

No es muy realista creer que si aplicamos Ho’oponopono o cualquier otra técnica de manera mecánica o rutinaria, se producirán automáticamente cambios importantes en nuestra realidad de cada día.

Hay dos emociones muy importantes que Ho’oponopono nos ayuda a desarrollar y sostener: arrepentimiento y gratitud.

Frente a cada situación desagradable que nos toque enfrentar debemos sentir verdaderamente que la hemos atraído a nuestras vidas. Debemos experimentar realmente esa emoción. La llamo aquí arrepentimiento, a falta de una palabra mejor. Pero a toda costa quiero evitar cualquier confusión con la culpa o los remordimientos.

Pero si le estamos pidiendo perdón a la Divinidad es que sí cometimos un error. Y al pedirle perdón es imprescindible sostener por un momento en nuestra mente la idea de que las cosas salieron mal debido precisamente a ese error que cometimos.

Al pedir perdón debemos comprender que teníamos otras opciones. Y es natural que lamentemos que las cosas nos hayan salido involuntariamente mal, sin que esto nos conduzca a sentirnos culpables.

Algunas ideas simples nos pueden ayudar a sostener el arrepentimiento sin caer en la culpa. Es evidente que todos estamos embarcados en un proceso de aprendizaje y evolución, por lo que estos errores, aunque se repitan una y otra vez, son inevitables. Entonces no hay razón para sentirnos culpables. Y además, la culpa no está justificada en estos casos porque no hemos obrado mal de manera intencional, sino que normalmente son aspectos inconscientes de nuestra mente, sobre los que no tenemos control, los que atraen situaciones desagradables a nuestras vidas, sin que nosotros hayamos aprendido aún cómo evitar este proceso.

La otra emoción muy importante que debemos experimentar al practicar Ho’oponopono es la gratitud.

Le damos las gracias a la Divinidad por la sanación de nuestra mente (¡nada menos!).

Pero también podemos sentir gratitud por la oportunidad que se nos presentó, en la forma de un problema, para poder evolucionar.

Nuestra vida rápidamente comenzará a reflejar, con hechos concretos y felices, los cambios positivos que sucedan en nuestra mente. Y cada novedad feliz en nuestras vidas será algo muy fácil de agradecer. ¡Ojalá no nos olvidemos de hacerlo!

Y podemos también agradecer profundamente el haber recuperado la capacidad olvidada de crearnos una vida mejor, de manera consciente y deliberada. Y no sólo para nosotros, sino también para nuestros seres queridos y para todas las personas que nos rodean.

Axel Piskulic

Guía práctica de Autoestima, de Axel Piskulic

234 comentarios en “Ho’oponopono: qué es y cómo se practica

  1. Hola Axel. Bendiciones. Desde que comencé a practicar Ho’Oponopono mi vida ha cambiado positivamente. Sin embargo, a veces vuelvo a caer en depresión, pesimismo, rutina… Gracias a tus lecturas, logro salir y volver a estar en sintonía con mi verdadero yo. Ojalá pudiera vivir sin volver a caer en los pensamientos negativos que tanto daño me hacen. ¿Existe una fórmula para ello? Por lo que veo, a tus seguidores también les pasó esto, y aquí en mi país hay un refrán que reza: Enfermedad de muchos, consuelo de tontos; por lo que a veces creo que me falta mucho por aprender del Ho’Oponopono a pesar que ha logrado cambiar mi vida, desde hace dos años para acá. Lo siento. Perdóname. Te amo. Gracias!

  2. Gracias, Gracias. Recién lo estoy practicando y se me hace un poco confuso, pero tengo Fe que al seguir recibiendo tus enseñanzas me voy a ubicar mejor en este mundo, del que en realidad desconocía mucho. Dios te Bendiga Querido amigo Axel.

  3. Gracias Axel por volver a refrescar mis sentimientos para con Ho’oponopono. La verdad que llevo practicándolo más de un año. Pasa que me encuentro en un punto raro donde sin darme cuenta creo o deseo expectativas. Realmente me ha funcionado así que… “lo siento, te amo” y confío en que todo llegará en el momento justo y necesario para mí.

    Gracias gracias.

  4. Hola, recién ayer comencé a leer sobre esto. Todas las terapias me llevaban a sentirme tremendamente culpable de mi vida porque no podía encontrar la forma de cambiar. Buscar en mis antepasados, hacer mi árbol genealógico… espero de todo corazón que decir “lo siento, perdóname, te amo, gracias” me ayude a cambiar las memorias que hacen que juzgue el afuera sin ver hacia adentro.

    Divinidad, lo siento, perdóname, te amo, gracias, gracias, gracias.

    Gracias Axel.

  5. Axel, quisiera decirte tantas cosas… estoy pasando por momentos emocionalmente muy difíciles, una amiga hace tiempo me comentó de esta técnica de Ho’oponopono y hay cosas que no entendí. Ahora con tu explicación me quedan más claras, ¡gracias mil por esta bella labor que realizas! De verdad la aprecio mucho, un abrazo.

  6. Gracias Axel, como verás visité el lugar que me recomendaste. Pondré en práctica. Deseo vengas a Mendoza así podremos conocerte y vivenciar tu taller. Todos tus artículos son de gran ayuda.

    Gracias!!!!!

    Abrazo

  7. Hola Axel:

    El fin de semana pasado tuve oportunidad de tomar un taller práctico sobre Ho’oponopono. Fue maravilloso y muy alentador para mí y para soltar algunas cargas que traía conmigo y de las que no era consciente. Gracias por la información que me aportas.

    Saludos.

  8. Lo siento, perdón, gracias, te amo… Me están acompañando desde hace bastante, pero me gustaría saber si hay en Rosario gente autorizada para desarrollar y enseñar esta técnica.

    Gracias, gracias, gracias!

    Respuesta de Axel para Claudia:

    Hola Claudia, muchas gracias por la visita y por dejar tu mensaje!

    Lamentablemente no tengo información acerca de actividades en Rosario… pero si estás atenta seguramente vas a encontrar esa actividad que estás buscando. Es que así parece funcionar el mundo!

    Te mando un gran abrazo…!!!

    Axel Piskulic
    Consultas personales

  9. Es cierto, estamos todos conectados con todo. Incluso ya algunos científicos aseguran la existencia de una especie de RED universal que todo lo incluye, todo lo toca, todo lo conecta, o sea un campo de energía. Ya los antiguos lo llamaban ETER. En una conferencia en 1928, Albert Einstein dijo: “De acuerdo con la teoría general de la relatividad, el espacio sin éter es impensable, pues en tal espacio no solamente no habría propagación de la luz, sino que tampoco existiría la posibilidad de la existencia de los estándares del espacio. Max Planck afirmó que la existencia del campo sugiere que la inteligencia es responsable de nuestro mundo físico. “Debemos asumir tras esta fuerza [que vemos como material] la existencia de una Mente consciente e inteligente”. Concluyó: “Esta mente es la Matriz de toda la materia. Este extracto lo tome del libro: La Matrix Divina de Gregg Braden.

    De manera que todos somos responsables de todo lo que ocurre y existe.

  10. Axel:

    Cada vez que leo los artículos encuentro nuevos aspectos para entender y aplicar las enseñanzas. Provocan la reflexión y el deseo de seguir en este camino.

    Tuve oportunidad de tomar este curso aquí en mi país, pero fue de manera intensiva, con esta explicación entiendo mejor.

    Saludos

    Martha Fabiola

  11. Gracias, hermoso lo que has escrito, me propondré hacerlo con más amor, lo necesito yo y también los que me rodean. Un abrazo. Te amo, Gracias.

  12. Axel:

    Dios te bendice por todo lo que haces directa e indirectamente, por todos los que te conocemos a través de este medio, en este momento me siento reconfortada y llena de alegría y seguridad de que soy una mujer bendecida al reconocer mi responsabilidad en mi vida y que siempre todo puede cambiar para bien.

    Te mando un abrazo y toda mi gratitud,

    Orlanda

  13. Hola Axel…

    Mil gracias por tan valiosos aportes, estoy tan sorprendida al ver que mi hijo de 3 años es tan rebelde y con sólo una vez, hace varios días que le dije “hijo: lo siento, te amo” en una de sus cóleras, el día de ayer en un momento cualquiera me dijo “mamá: lo siento te amo”, me abrazó y pasamos un excelente día.

    Dios te bendiga siempre.

  14. Gracias Axel por estos comentarios, estoy convencida de que “todos somos uno” y que lo que hacemos de manera consciente o inconsciente repercute en todos lo demás habitantes del planeta!

    Gracias por recordarme que “todos somos uno”.

    Giselle

    Lo siento, perdóname, te amo, Gracias!

  15. Cuánto te agradezco estas reflexiones. Sigue en ese camino tan absurdo y tan creador, he tenido que dejar en suspenso mi mentalidad racional y científica, me he sentido ridícula al repetir las palabras, me he juzgado como pensaba harían los demás si lo supieran: ilusa, crédula, pánfila…

    Y sin embargo funciona.

    Muchas gracias

  16. Axel, no cabe la menor duda en mí de que eres un testimonio viviente de lo que predicas o escribes, hay congruencia en ti.

    Aparte de la sencillez con que escribes, eres generoso en participarte a los demás en tus sentimientos, ideas, perspectivas, etc.

    GRACIAS Y QUE DIOS TE SIGA BENDICIENDO.

    Un Fuerte Abrazo.

  17. Hola Axel, te felicito por el artículo. El modo como explicas la técnica es muy bueno, fácil de entender, y también porque aclaras muchas dudas, que nosotros los legos tenemos. A ver si te animas a hacer un Taller acá en San Pablo, Brasil. Sería super interesante!!! Bueno, muchísimas gracias por brindarnos con tus infinitos y valiosos conocimientos.

    Un gran abrazo.

    Jacqueline

    A ver si venís, ta?

  18. Querido Axel:

    Después de leer tu interesante artículo, llevaré la practica del Ho’oponopono, sin olvidar tener presente el sentimiento de gratitud.

    Nuevamente mil gracias por tus valiosas aportaciones, que nos ayudan a crecer.

    Bendiciones.

  19. Gracias Axel por enviar artículo, y ojalá puedas hacer el Taller aquí en Necochea. Bendiciones.

    Colaborare para que sea todo un éxito, como tú te lo mereces.

    Graciasssss…

    Respuesta de Axel para Graciela:

    Hola Graciela! Muchas gracias por tu mensaje.

    Hasta ahora tu propuesta es la única que puedo acompañar… En algún momento de este año vamos a concretar el taller en Necochea.

    Gracias por esa esa energía tan positiva…!!!

    Un gran abrazo…

    Axel Piskulic
    Consultas personales

  20. Muchísimas gracias Axel por toda esta información y el libro de Ho’oponopono. Que tengas el doble de bendiciones para tu vida de todo lo que nos aportas para que vivamos mejor!!!!

    Lo siento, perdóname, te amo, gracias.

  21. Estimado Señor… Todo cuando he leído ha sido una bendición, desconocía totalmente el Ho’oponopono, estoy tratando de digerirlo poco a poco, tengo grandes problemas y estoy aplicando la técnica.

    Gracias por sus enseñanzas, y espero en un futuro cercano escribirle con soluciones.

    Un abrazo,

    Delia

  22. Muchas gracias, fue muy oportuno que llegara este mensaje en este momento de mi vida, porque en mi trabajo estoy pasando momentos difíciles ya que tengo compañeras con mucha energía negativa y sobre todo destructoras, hace mucho tiempo leí esta técnica y me gustó mucho, voy a ponerlo en práctica para sanar mi mente, mi alma y mi cuerpo. Muchas gracias, que Dios lo bendiga.

  23. Según esta técnica, soy responsable por las cosas malas que me suceden… si un familiar al que amo esta enfermo, y esa enfermedad conlleva a su muerte, ¿también soy responsable?

    Respuesta de Axel para Vane:

    Hola Vane, muchas gracias por la visita.

    Ho’oponopono propone que somos ciento por ciento responsables de nuestra realidad. Pero lógicamente que las demás personas también son ciento por ciento responsables por sus propias experiencias. Esto quiere decir que si vemos a nuestro alrededor a alguien que está pasando por una situación difícil, es evidente que no fuimos nosotros los que le creamos ese problema. Esa persona es responsable de su propia realidad, de la misma manera que nosotros somos responsables de la nuestra.

    En esos casos (como el caso que planteás) nuestra responsabilidad se limita a haber “invitado” a esa persona a formar parte de nuestra realidad. Y esa persona aceptó nuestra “invitación”, por decirlo de alguna manera. El proceso de creación de la realidad es compartido por todos. Sería un verdadero proceso de co-creación.

    Resumiendo la idea: no podemos provocar daño a otras personas con nuestros pensamientos. Nuestros pensamientos negativos (conscientes o inconscientes) sólo pueden hacernos daño a nosotros. Las otras personas están creando a cada momento su propia realidad de la que son ciento por ciento responsables.

    Pero al mismo tiempo, cada vez que sanamos una parte de nuestra mente, nuestra evolución individual le sirve además a todas las otras personas. Todos somos uno, nuestras mentes estarían unidas, de manera que cualquier progreso individual es un progreso de todos. Cualquier aspecto de nuestra mente que cada uno de nosotros consigue sanar, es un logro compartido con todos los demás.

    Aquí más información acerca de Ho’oponopono…

    Te mando un gran abrazo…!!!

    Axel Piskulic
    Consultas personales

  24. Axel, buenos días. Gracias de nuevo por tus mensajes. Éste en particular plantea con sencillez algo tan profundo y transformador como es incorporar a nuestra vida diaria la gracia del perdón y el agradecimiento. Yo he logrado resultados en propósitos pequeños y grandes para mi vida, y confío en la Fuente Divina que el Ho’oponopono me proporcionará suficiente luz para conseguir más bendiciones.

  25. Buenas tardes AXEL, como siempre agradeciendo tus maravillosos artículos que siempre ayudan a mi mente y a mi espíritu. Gracias querido Amigo, que Dios te bendiga y recibe un fraternal abrazo.

  26. Estimado Axel: Doy gracias a Dios por haberme mostrado esta página y por haber llegado a conocerte y recibir estas reflexiones… Me siento muy honrada y es admirable todo el reconocimiento de las personas que te siguen. Qué hermosa comunidad! Este camino de crecimiento comenzó para mí y continuaré siempre. Te envié un comentario en otro artículo sobre el perdón, desearía una palabra tuya. MUCHAS GRACIAS, Dios ilumine tus pensamientos… ☆♡

    Respuesta de Axel para Nori:

    Hola Nori! Muchas gracias por estar siempre ahí.

    Ya respondí aquel otro comentario tuyo.

    Te mando un gran abrazo…!!!

    Axel Piskulic
    Consultas personales

  27. GRACIAS, GRACIAS INFINITAS QUERIDO AXEL… ESTO ES FANTÁSTICO… OJALÁ TODAS LAS PERSONAS TENGAN LA POSIBILIDAD DE CONOCER ESTE MÉTODO… SE ARREGLARÍA EL MUNDO ENTERO…

    UN GRAN ABRAZO PARA TI… y te sigo leyendo…

    Gloria

  28. Axel, este debe ser uno de los mejores artículos sobre Ho’oponopono que he leído. Te felicito y te agradezco tu capacidad de expresar en un lenguaje tan directo, simple y completo una idea tan rupturista: que somos responsables hasta de lo que no podemos controlar. Sí, responsables, pero no culpables.

    Muchas gracias por tus aportes permanentes.

  29. Estimado Axel, es tan grato seguir recibiendo tus hermosos mensajes, como éste que explica y aclara la técnica del Ho’oponopono, la seguiré aplicando en mi vida y enseñando a los demás, ahora más claramente entendiendo su significado.

    Gracias por llegar siempre en el momento preciso.

    Un fuerte abrazo,

    Giovanna

    “Lo siento, por favor perdóname, te amo, gracias”.

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