Estos dos videos parecen haber sido realizados por personas que tenían algo muy personal que expresar y que sentían verdadero amor por lo que estaban haciendo:

Traducción de las frases que aparecen en el video: LÁGRIMAS DE GIULIETTA – “En el comienzo estaba la Naturaleza… Entonces algo sucedió… y se hizo más grande… y más grande. Trataron de coexistir… pero no fue tan fácil. Deja tu auto… planta un árbol. Detengamos el calentamiento global… Disfruta la Naturaleza!”

Perdón por la siguiente reflexión tan obvia y ordinaria, sobre todo después de estos videos tan delicados:
El acto de rascarse no tendría ningún sentido si lo hiciéramos cuando otras personas nos lo ordenaran y en un lugar cualquiera de nuestro cuerpo en el que nos indicaran hacerlo.
Está claro que la acción de rascarse sólo tiene sentido si la llevamos a cabo cuando es necesaria (muchas veces urgente!) y en ese exacto lugar que sólo nosotros podemos precisar.
Salvando las debidas distancias, algo parecido podría decirse de cualquier cosa que hagamos, incluso de actividades muy importantes de nuestras vidas: algunas las realizamos mecánicamente, por obligación, sin estar realmente interesados o comprometidos, y otras, por el contrario, las llevamos a cabo con verdadera pasión, porque son una expresión auténtica de aquello que surge espontáneamente de lo más profundo de nuestro Ser.
Vale la pena reflexionar acerca del sentido que tiene continuar con algunas de esas actividades que todavía hacemos por obligación…
Algunas frases de Steve Jobs:
En las grandes historias de la literatura o el cine, los protagonistas muchas veces enfrentan todo tipo de dificultades para poder finalmente alcanzar aquello que tanto anhelan. Nada habría de interesante en la historia de Romeo y Julieta, si ellos hubieran obedecido el mandato que les imponían sus familias. Y ningún niño encontraría encanto en la historia de Cenicienta si ella hubiera aceptado dócilmente el destino que le reservaba su madrastra.
Axel Piskulic
Hace algunos años, en medio de una crisis personal, tuve la idea de hacer mi propio sitio web. Lo que comenzó por simple curiosidad fue interesándome cada vez más y despertando en mí algunos talentos que no sabía que tenía.
Ser auténticos no significa ser perfectos ni “maravillosos” ni nada por el estilo. Sólo es expresar a través de nuestras acciones lo que realmente sentimos y pensamos. Y cuando trabajamos con pasión, poniendo toda nuestra energía en aquello que más nos gusta hacer, obtenemos los mejores resultados.
Está claro que este sitio web no es precisamente el mejor de todos los que hay en Internet, pero sí sé que es el mejor sitio que yo puedo hacer, que es lo mejor que tengo para ofrecer.
Axel
“Amarse a uno mismo” también ha recorrido su propio camino a lo largo del tiempo y experimentó su propia evolución. Por ejemplo, así se veía hace un par de años:
Clic sobre la imagen para viajar en el tiempo…
Y todavía antes, era así:
Clic sobre la imagen…
Y finalmente, así era “Amarse a uno mismo” en sus orígenes, cuando sabía apenas lo básico acerca de cómo hacer mi propio sitio web:
Clic sobre la imagen…

El escritor alemán Hermann Hesse, premio Nobel de literatura, fue autor de algunos de los mejores libros relacionados con el camino espiritual que es nuestro destino recorrer. Describe este tipo de evolución con mucha precisión en tres novelas extraordinarias, “Demian”, “Siddhartha” y “El lobo estepario”, que pueden encontrarse fácilmente en Internet.
Seguramente las dificultades que atraviesan los protagonistas de estas historias, sus reflexiones y la evolución que experimentan, son el reflejo de las propias vivencias personales de Hesse.
Las citas en este artículo pertenecen a “Demian”, obra publicada en 1919.
Entre las mariposas hay cierta especie nocturna en la que las hembras son menos numerosas que los machos… Si capturas una hembra de esta especie -y esto ha sido comprobado por los científicos- los machos acuden por la noche, haciendo un recorrido de varias horas de vuelo. Varias horas, ¡imagínate! Desde muchos kilómetros de distancia los machos notan la presencia de la única hembra de todo el contorno. Se ha intentado explicar el fenómeno, pero es imposible. Debe tratarse de un sentido del olfato o algo parecido, como en los buenos perros de caza, que saben encontrar y seguir un rastro casi imperceptible. Ya ves, la naturaleza está llena de estas cosas, y nadie puede explicarlas. Y yo digo entonces: si entre estas mariposas las hembras fueran tan numerosas como los machos, éstos no tendrían el olfato tan fino. Lo tienen únicamente porque lo han entrenado. Si un animal o un ser humano concentra toda su atención y su voluntad en una cosa determinada, la consigue. Ese es todo el misterio…
Ilustración de Selenart
Pero si una de esas mariposas, por ejemplo, quisiera concentrar su voluntad sobre una estrella, o algo por el estilo, no podría hacerlo. Así, ni lo intenta siquiera. Elige como objetivo sólo lo que tiene sentido y valor para ella, algo que necesita, algo que le es imprescindible. Por eso logra lo increíble; desarrolla un fantástico sexto sentido, que ningún animal excepto ella posee. Nosotros tenemos un radio de acción más amplio y más intereses que un animal. Pero también estamos limitados a un círculo relativamente estrecho y no podemos salir de él. Yo puedo fantasear sobre esto o aquello, imaginarme algo -por ejemplo, que me es indispensable ir al Polo Norte, o algo por el estilo- pero sólo puedo llevarlo a cabo y desearlo con suficiente fuerza si el deseo está completamente enraizado en mí, si todo mi ser está penetrado de él. En el momento en que esto sucede e intentas algo que se te impone desde dentro, la cosa marcha; entonces puedes enganchar tu voluntad al carro, como si fuera un buen caballo de tiro.
Hermann Hesse
Nacimiento del Hombre Nuevo, pintura de Salvador Dalí
El pájaro rompe el cascarón. El cascarón es el mundo. Quien quiera nacer, tiene que destruir un mundo.
Hermann Hesse
El nacimiento a que hace referencia Hesse es el esperado desenlace de nuestra evolución espiritual. Y la destrucción que anuncia es sólo la del mundo de nuestras antiguas creencias. Lógicamente que en la medida que más y más personas evolucionen, el mundo real, el de los cinco continentes, también cambiará (para bien!) radicalmente.
Algunas frases más, tomadas de “Demian”:
Hermann Hesse
Siempre releo y recomiendo los libros de Hermann Hesse porque son muy estimulantes y favorecen nuestra propia evolución espiritual. Pero más que sugerirte que consigas un libro y que lo leas, te aliento a que te comprometas a tomar aquellas decisiones que favorezcan tu propia evolución. Entonces, seguramente todas las experiencias y todos los recursos necesarios para tu evolución personal simplemente irán a tu encuentro.
Axel Piskulic
Algunas portadas de las innumerables ediciones de Demian:

Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo… Te diré cual es: ¿Tiene corazón éste camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Si el camino tiene corazón es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.
Don Juan Matus
Cada vez que releo esta cita del libro “Las enseñanzas de Don Juan”, de Carlos Castaneda, siento una profunda emoción. Don Juan era un viejo indio yaqui, del desierto de Sonora, en México, heredero de una tradición milenaria (la de los indios toltecas), y describe en pocas palabras algo que continúa siendo esencial para cualquier persona en nuestra sociedad globalizada: es una verdadera necesidad vital mantenernos en contacto con la propia esencia a través de actividades que den sentido a nuestra existencia. Son precisamente estas actividades, las que constituyen el “camino con corazón”, las que favorecen nuestra evolución a la vez que nos permiten experimentar plenitud y bienestar, aún en medio de los inevitables problemas a los que la vida nos enfrenta.

Los libros de Carlos Castaneda son parte de mi propio “camino con corazón”. Los he leído muchas veces, no sólo por sus valiosas enseñanzas sino también porque son muy estimulantes y hasta entretenidos. (Además son muy fáciles de encontrar en Internet…)
Seguir un “camino con corazón” no significa necesariamente desarrollar una actividad excepcional, como la de un artista o un científico, ni tampoco ser exitosos de la manera en que nuestra sociedad define lo que el éxito es. Incluso un trabajo sencillo y rutinario puede ser, tal vez transitoriamente, la actividad que haga posible que nos vayamos desarrollando en los aspectos realmente importantes de nuestra vida. Y en la medida en que prestemos cada vez más atención a las actividades para las que estamos destinados, aquello que constituye nuestra verdadera misión en la vida irá ocupando “automáticamente” el lugar central que le corresponde.
Sólo 42 segundos del conocido discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford (o clic aquí para ver el discurso completo):
Sin ninguna duda Steve Jobs, al igual que don Juan Matus, conocía la importancia de elegir y recorrer un “camino con corazón”, aunque lógicamente no lo llamaba de esa manera.
Cuando hacemos aquello en lo que creemos profundamente y que a la vez nos produce una íntima satisfacción, estamos centrados en nosotros mismos y no necesitamos de la aprobación de los demás. Se fortalece así nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos.
Por último, seguir con convicción nuestro propio camino no sólo es bueno para nosotros. Al recorrer nuestro “camino con corazón” también beneficiamos a los demás porque reciben entonces lo mejor que tenemos para ofrecer.
Axel Piskulic
Realmente vale la pena hacer todos los cambios que sean necesarios en nuestras vidas para poder transitar nuestro propio “camino con corazón”, porque cuando actuamos para cumplir con nuestra verdadera misión alcanzamos resultados que de otro modo estarían fuera de nuestras posibilidades ordinarias:
Cuando estés entusiasmado, “en lo alto”, mantente allí. Y cuando estés “en lo bajo”… toma una siesta. O haz algo para cambiar tu estado. Lo que puedes lograr cuando estás “en lo alto” es mil veces más efectivo y beneficioso que lo que puedas hacer con mucho esfuerzo estando fuera de tu centro.
Esther Hicks
Al decidirnos finalmente a ocupar nuestro auténtico lugar en el mundo no sólo comenzamos a ser más felices y más eficientes sino que además otras personas y circunstancias comenzarán a favorecernos. Y aún si se presentan problemas estaremos mejor dispuestos para enfrentarlos y resolverlos.
Concretamente:
Axel
Pareciera que otras personas que están recorriendo su propio camino nos alientan a descubrir el nuestro:


