Amarse a uno mismo
Ideas simples para sentirse bien
Amarse a uno mismo en Facebook Amarse a uno mismo en Twitter Amarse a uno mismo en Google + Amarse a uno mismo en Instagram Français Italiano Português
Menú
Skip to content
  • Inicio
  • Guía práctica de Autoestima
  • Acerca de mí
  • Archivo
Inicio Archivo Videos Acerca de mí Consultas Amarse a uno mismo en Facebook Amarse a uno mismo en Twitter Amarse a uno mismo en Instagram Français Italiano Português

Artículos acerca de: Louise L. Hay

Autoestima y autoimagen

13 de abril de 2026

Esta imagen del gato que se mira en el espejo y se ve a sí mismo como un león aparece en diferentes sitios web que promueven actividades relacionadas con la autoestima.

Imagen de un gato viéndose al espejo como si fuera un león

Pero siempre que la veo pienso que cualquier relación de amor, incluida la que tenemos con nosotros mismos, se debilita si está basada en fantasías. Cuando lo que nos gusta de alguien es algo irreal o ilusorio, tarde o temprano tendremos un desengaño.

El gato de la imagen bien podría mirarse en el espejo y verse tal como realmente es y aún así sentirse hermoso, perfecto y feliz.

Pero es cierto que las personas con un bajo nivel de autoestima deben revisar la imagen que tienen de sí mismas, porque normalmente esa autoimagen está distorsionada y suele mostrar rasgos que en general son perfectamente normales, pero que aparecen exagerados como si se tratara de defectos inaceptables.

La idea es que podamos vernos tal como somos… y aún así aceptarnos y querernos incondicionalmente.

La siguiente es una escena de la película «Angel-A», del director francés Luc Besson. El protagonista se encuentra con su propio «ángel de la guarda», un ángel muy especial…

Todos podemos hacer una lista de las cosas que nos gustaría tener y no tenemos… y tal vez nunca podamos alcanzar. Pueden ser rasgos o cualidades personales o pueden tener que ver con nuestra realidad «exterior», relacionadas con nuestro trabajo, nuestros ingresos, nuestras relaciones, etc.

Pero hay diferentes maneras de desear. Tenemos muchos deseos que pueden cumplirse o no sin que esto nos afecte profundamente. Pero cuando sentimos que nuestra felicidad depende de alcanzar determinadas metas, cuando sentimos que nuestra felicidad exige que se cumplan primero determinadas condiciones, entonces estamos en problemas.

Es que la verdadera felicidad es un estado interno que no tiene que ver con posesiones ni relaciones ni rasgos personales. Es un estado de plenitud que tiene lugar en nuestro interior y que en muy gran medida es independiente de nuestras circunstancias y de nuestras cualidades.

Algunas pistas interesantes que confirman esta proposición:

  • Si la felicidad depende de «algo» (ese «algo» puede ser cualquier cosa), entonces nos sentiremos infelices si no lo conseguimos o profundamente inseguros si lo tenemos porque lo podemos perder.
  • Muchas personas que «lo tienen todo» (dinero, juventud, belleza, etc.) no son felices, viven en depresión, etc.
  • A veces conseguimos algo que habíamos anhelado durante mucho tiempo, que era realmente importante para nosotros. Pero, ¿cuánto duró nuestra «felicidad»? Seguramente sólo un tiempo limitado.
  • Todos conocemos a alguien que parece conservar la alegría y el optimismo aún en circunstancias muy desfavorables.
  • Los niños y nuestras mascotas parecen conocer un milagroso secreto para estar contentos en casi cualquier circunstancia. Y si alguien argumenta que se debe simplemente a que ellos no piensan ni razonan como una persona adulta, entonces habrá que reflexionar acerca de si no será hora de dejar de pensar y de razonar tanto.

Casi sin excepciones cada momento encierra elementos maravillosos de los que podemos disfrutar… aunque sólo sea durante los breves instantes en que seamos capaces de sostener nuestra atención y apreciar lo bueno a nuestro alrededor.

En la medida que aprendamos a regalarnos el placer de disfrutar de quiénes somos y de las cosas que sí tenemos, seguramente que aprenderemos a valorarnos y a querernos tal como somos, en la comprensión de que no importa que no podamos cambiar muchas cosas de nosotros mismos o de nuestra realidad, porque aún así somos perfectamente capaces de ser felices, es decir, de vivir con alegría, plenitud y paz.

Cómo aumentar la autoestima

El ejercicio del espejo

Un ejercicio muy sencillo para aumentar la autoestima, propuesto por Louise L. Hay en su libro «Usted puede sanar su vida», consiste en mirarse en un espejo y decir en voz alta afirmaciones positivas respecto de nosotros. Podemos aprovechar cualquier oportunidad en que pasemos frente a un espejo o podemos destinar especialmente unos pocos minutos cada día a practicar este ejercicio. Incluso es suficiente un pequeño espejo de mano ya que lo más importante es encontrarnos con la propia mirada mientras repetimos nuestras afirmaciones.

Foto de Louise L. Hay

El trabajo con el espejo es muy poderoso. La mayor parte de los mensajes negativos que recibimos de niños venían de personas que nos miraban directamente a los ojos, y que quizá nos amenazaban con un dedo. Hoy, cada vez que nos miramos al espejo, casi todos nos decimos algo negativo: nos criticamos por nuestra apariencia o nos regañamos por algo. Mirarse directamente a los ojos y expresar algo positivo sobre uno mismo es, en mi opinión, la manera más rápida de obtener resultados con las afirmaciones.

Louise L. Hay

El siguiente video (muy bueno!) nos muestra ejemplos de afirmaciones positivas.

Podemos usar las afirmaciones para reconocernos cada una de las cualidades positivas que ya tenemos y también para favorecer el desarrollo de aquellas que queremos hacer crecer en nosotros.

Al repetir las afirmaciones probablemente al principio experimentemos algún grado de incomodidad y escepticismo. Y es precisamente sobre esas resistencias que actúan las afirmaciones, para conseguir finalmente reemplazar las antiguas creencias limitantes por otras positivas y saludables.

Axel Piskulic

563 Comentarios

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

Para suscribirte gratis y no perderte ningún artículo

Niños y autoestima

4 de abril de 2026

Una pregunta que me hacen a veces es cómo favorecer el desarrollo de la autoestima en los niños. Lo ideal, claro, es que puedan crecer en un ambiente adecuado y que reciban el amor incondicional de sus padres.

Ilustración de una niña dibujando un corazón que la rodea

Si un niño vive en la crítica, aprende a condenar.
Si es tratado con hostilidad, aprende a ser agresivo.
Si vive con miedo, aprende a ser temeroso.
Si es avergonzado, aprende a sentirse culpable.

Pero si un niño es estimulado, aprende a tener confianza.
Si es tratado con tolerancia, aprende a ser comprensivo.
Si es apreciado, aprende a valorar a los demás.
Si vive con aprobación, aprende a quererse.
Si vive compartiendo, aprende a ser generoso.
Si es tratado con honestidad, aprende a ser sincero.
Si es tratado con consideración, aprende a ser respetuoso.
Y si vive sus años más tempranos rodeado de amor honrado,
aprenderá que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Dorothy Law Nolte

Pero como con cualquier otro rasgo que quisiéramos desarrollar en los niños, realmente lo mejor que podemos hacer es servirles de modelo, de ejemplo vivo en el que puedan ver «en funcionamiento» los valores que queremos transmitirles. Y en el caso concreto de la autoestima lo mejor es que los niños puedan ver que sus padres se aceptan y se aman a sí mismos de manera incondicional.

La información que los padres puedan brindar, aunque sea correcta y oportuna, nunca es tan eficaz como el ejemplo personal.

«El comportamiento de los niños es un reflejo del de los adultos. Examina qué te impide amarte y disponte a liberarte de ello. Serás un maravilloso ejemplo para tus hijos.»

Louise L. Hay

El siguiente video parece confirmar que los niños están aquí para desarrollar su potencial y sus talentos únicos… pero guiados por el ejemplo de sus mayores:

Cortometraje «La luna»

Acerca de la autoestima y los niños, por Osho.

Foto de Osho

Los niños nacen con un enorme amor hacia sí mismos. Es la sociedad la que suprime ese amor… El amor de un niño hacia sí mismo es desviado. La sociedad lo condiciona de manera que su amor se dirija siempre hacia un objeto externo. Esto conduce a hombres y mujeres muy pobres, porque cuando quieres a alguien externo a ti, te vuelves dependiente de ese objeto. A tus propios ojos te conviertes en algo secundario, te conviertes en un mendigo.

Al nacer eras un emperador totalmente satisfecho contigo mismo. Pero tu padre quiere que lo quieras, tu madre quiere que la quieras. Todos a tu alrededor se quieren convertir en objeto de tu amor. A nadie le preocupa que si una persona no puede amarse a sí misma tampoco será capaz de amar a alguien más. De modo que se crea una sociedad desequilibrada, donde todo el mundo intenta querer a alguien, pero sin tener nada para dar.

A un niño debidamente educado se le debe permitir crecer en amor hacia sí mismo, de forma que esté tan lleno de amor que compartirlo se convierta en una necesidad. Estará tan repleto de amor que querrá compartirlo con los demás.

Entonces, el amor por ti mismo nunca te hará dependiente. Tú eres el que da, y el que da nunca es un mendigo.

Osho

«I Dove You», publicidad de Dove.

Pero así como compartimos la misión de favorecer el desarrollo saludable de los niños, creando las condiciones para que tengan un elevado nivel de autoestima, también tenemos una responsabilidad similar hacia nosotros mismos:

Niño interior y autoestima, por Louise L. Hay.

Foto de Louise L. Hay

Casi toda nuestra programación, tanto negativa como positiva, es algo que aceptamos en la época en que teníamos tres años. A partir de entonces, nuestras experiencias se basan en lo que en aquel momento aceptábamos y creíamos de nosotros mismos y de la vida. La forma en que nos trataban cuando éramos muy pequeños es habitualmente la forma en que ahora nos tratamos. La persona a quien usted está riñendo es un niño de tres años que lleva dentro.

Si es usted una de esas personas que se encolerizan consigo mismas porque son temerosas y pusilánimes, piense que tiene tres años. Si tuviera delante a un niño de tres años que tuviera miedo, ¿qué haría? ¿Se enfadaría con él, o le tendería los brazos y lo consolaría hasta que se sintiera cómodo y seguro? Quizá los adultos que lo rodeaban cuando usted era pequeño no hayan sabido cómo consolarlo entonces. Ahora usted es el adulto en su vida, y si no sabe consolar a la criatura que lleva dentro, realmente es algo muy triste.

Lo que se hizo en el pasado está hecho; lo pasado, pasado. Pero este momento es el presente, y ahora usted tiene la oportunidad de tratarse como desea que lo traten. Un niño asustado necesita que lo consuelen, no que lo reprendan. Si usted se reprende, se asustará más, y no encontrará a quién volverse. Cuando el niño de dentro se siente inseguro, crea muchísimos problemas.

¿Recuerda cómo se sentía cuando lo humillaban de pequeño? Pues de la misma manera se siente ahora ese niño que lleva dentro.

Sea bondadoso consigo mismo. Empiece a amarse y a demostrarse aprobación. Es todo lo que necesita para expresar al máximo sus potencialidades.

de «Usted puede sanar su vida»

Todos tenemos la responsabilidad de amar incondicionalmente a nuestro niño interior, esa parte íntima, esencial y auténtica que nos constituye. De aprender a contener, a proteger y a amar a ese niño que fuimos en el pasado, pero que todavía llevamos en nosotros, dependen nuestra paz, nuestra alegría y nuestro bienestar en el presente.

Axel Piskulic

Si somos observadores atentos y estamos conscientes de nuestras emociones, muchas veces podremos descubrir en nosotros a ese niño que todavía somos y que demanda y merece nuestra amorosa atención… aunque tal vez no podamos verlo de una manera tan evidente como en este video:

«Baby & Me», publicidad de Evian.
319 Comentarios

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

Para suscribirte gratis y no perderte ningún artículo

Liberarse, transformarse, crecer…

22 de febrero de 2026

Estas tres imágenes me encantan. Forman un conjunto, se refuerzan entre sí. Describen las fantasías descontroladas de tres personajes muy diferentes pero que sueñan despiertos con situaciones parecidas.

Las fantasías de un adolescente (Autor: Tiago Hoisel)
Las fantasías de un tiburón (Autor: Tiago Hoisel)
Las fantasías de un lobo (Autor: Tiago Hoisel)
Las tres imágenes son de Tiago Hoisel

Claro que estas fantasías no pueden hacerse realidad, pero no sólo porque son tan exageradas…

La Ley de Atracción asegura que podemos hacer realidad todos nuestros deseos. En principio no hay limitaciones a lo que podemos pedir y obtener. El problema con las fantasías que aquí se muestran es que si se hicieran realidad habría otras personas que saldrían perjudicadas. Y esto va en contra de la Ley de Atracción… y del sentido común.

Basta con pensarlo un poco. El mundo sería un lugar muy peligroso para todos si cualquier persona pudiera afectar negativamente a los demás con sólo desearlo. Por ejemplo, a los malos políticos deberían sucederles cosas terribles porque serían las víctimas preferidas de la gente que los padece, pero en general nada especialmente malo les pasa a los políticos. Esto simplemente no sucede, las cosas no funcionan así.

Tenemos un milagroso poder creador, pero sólo podemos modificar nuestra realidad personal, nuestras propias experiencias. Claro que hay personas a nuestro alrededor a las que podemos beneficiar o perjudicar, pero ellos están ejerciendo su propio poder creador y son responsables ciento por ciento de lo que les pasa, incluso de hacernos formar parte de sus vidas.

Podemos desear que los políticos que nos parecen corruptos vayan ya mismo a la cárcel, que los compañeros de trabajo que sentimos que nos maltratan sean despedidos y que nuestra expareja, que tanto dolor nos ha causado, se quede sola o solo para siempre. Pero en ninguno de estos casos conseguiremos afectarlos realmente.

Caricatura que representa el karma, causa y efecto.

Pero acostumbrarnos a pensar de esta manera, emitiendo juicios y condenando mentalmente cada falta de los demás, sólo tendrá una inesperada consecuencia: nos juzgaremos también a nosotros mismos por cada error cometido, pero en nuestro caso el castigo sí puede concretarse, ya que somos nosotros los que creamos nuestra realidad.

Si juzgar a los demás se convierte en un hábito, no podremos evitar juzgarnos también a nosotros mismos y sentirnos culpables. Y si tenemos la creencia de que a cada culpa le corresponde un castigo, modificaremos nuestra realidad (de manera inconsciente) para recibir efectivamente ese castigo, el que nos llegará en la forma de problemas, conflictos o fracasos.

Esta es la película «Tú puedes sanar tu vida», de Louise L Hay. En las primeras escenas podemos escuchar los «diálogos internos» de diferentes personas. Son sólo tres minutos:

Es necesario hacer las paces con esa parte crítica que llevamos adentro. Puede mostrarse muy estricta, incluso cruel. Hasta es posible que sintamos miedo de su desaprobación. Pero si es una parte de nuestro propio mundo interno, no puede haber nada malo con ella. Sólo es necesario entenderla, comprender que detrás de esa actitud tan severa no puede haber más que temor e inseguridad.

En las siguientes escenas de la película «El mago de Oz» podemos ver cómo el terrible mago de voz atronadora, al que todos le tenían más miedo que respeto, finalmente resulta ser un hombre común, incluso inseguro… y además era bueno y generoso! Es descubierto de una manera muy simple: descorriendo la cortina detrás de la que se ocultaba para representar su papel.

Recién después de esta reconciliación los protagonistas recibieron como recompensa los dones que tanto anhelaban… que en realidad siempre habían tenido pero que aún no podían expresar plenamente.

La protagonista del siguiente video tiene 54 años (aunque no los represente!). Canta muy bien, pero seguramente no tardó 54 años en aprender a cantar así. Aunque tal vez sí necesitó todo ese tiempo para conocerse, para reconciliarse consigo misma y para integrar armoniosamente diferentes aspectos de su mundo interno. Y cuando esa maravillosa integración le sucede a una persona siempre es un hecho hermoso, conmovedor…

Cómo llevar a cabo este milagroso cambio

La oruga también experimenta una milagrosa metamorfosis para llegar a convertirse en mariposa. Pero al igual que nosotros no es capaz de planificar, conducir o provocar esa transformación… Sólo está lista para acompañar el proceso.

Una mujer transformándose, como las mariposas (Transition, by Kirk Shannon)
La imagen es de Kirk Shannon

Podemos intentar recorrer diferentes caminos, como el psicoanálisis o la práctica de la meditación. Pero ya que nos gustaría experimentar un cambio milagroso… pidamos simplemente un milagro. Podemos repetir mentalmente una sencilla oración pidiendo que sea sanada nuestra mente, que seamos liberados del hábito de emitir juicios, que aprendamos a apreciar siempre lo positivo de nosotros, de cada persona y de cada situación, que sea descorrida cualquier «cortina» que nos esté impidiendo vernos a nosotros mismos tal como somos y así poder conocernos plenamente.

Si nos mostramos decididos a aprender más acerca de nosotros y de cómo funciona nuestra mente, si nos conectamos con ese Poder Superior, del cual siempre formamos parte, y le pedimos ser transformados en lo que es nuestro destino llegar a ser, entonces seguramente todas las experiencias y todos los recursos necesarios para nuestra evolución simplemente vendrán a nuestro encuentro.

Axel Piskulic

450 Comentarios

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

Para suscribirte gratis y no perderte ningún artículo

Posts navigation

Anterior 1 2 3 4 Siguiente
sidebar-top
Acerca de este sitio:
La finalidad de este sitio es simplemente compartir una idea: amarse a uno mismo es esencial para vivir con plenitud, alegría y paz.
Imagen animada de un águila en vuelo
 
sidebar-top
¡Gratis! Guía de Autoestima
Guía práctica de Autoestima
Una guía breve y fácil de seguir que desarrolla las claves prácticas para aprender a quererse incondicionalmente, de manera rápida y simple. Para sentirnos bien, crear abundancia en nuestras vidas, alcanzar metas, sanar nuestras relaciones...

Más información aquí...

 
sidebar-top
Ya es hora...

¡ES HORA DE QUERERSE...!!!

Quererse es una experiencia. Es sentir una emoción: amor por uno mismo. Y como toda experiencia real, sólo puede suceder en el momento presente. En este preciso instante, por ejemplo...

Una canción de bienvenida...

 
sidebar-top
Cuatro MILLONES de fans
Logo de Amarse a uno mismo en Facebook

Más de cuatro millones de fans siguen esta página en Facebook...

 
sidebar-top
¡Gratis! Ho'oponopono...
Ho'oponopono: Qué es y cómo se practica
Un enfoque simple y práctico para aprender a aplicar Ho’oponopono.

Clic aquí para descargar...

 
sidebar-top
Una canción...

Esta canción, "Ella", de la talentosa cantante española Bebe, es muy linda. Y muy apropiada para un sitio como este por su mensaje liberador y porque es una irresistible invitación a quererse sin condiciones...

 
sidebar-top
Videos destacados:
Pide y se te dará…
Hacer realidad nuestros sueños
Autoestima y autoimagen
Ser auténticos
Ley de Atracción, expectativas y actitud
Ho’oponopono, Ley de Atracción, Autoestima…
Aprobación
 
sidebar-top
Hacer una búsqueda:

Para hacer una búsqueda dentro de este sitio...

 
sidebar-top
Problemas de salud...
Las personas que no se sienten bien, física o emocionalmente, deben consultar personalmente con un profesional de la salud. Las técnicas mencionadas en este sitio no son una alternativa al tratamiento médico o psicológico, aunque pueden ser un excelente complemento.
 
sidebar-top
Imposible estar enojado…
Es imposible experimentar conscientemente el momento presente y al mismo tiempo estar enojados. Vivir plenamente este instante reclama toda nuestra atención...

Más información aquí...

 
Sitio web implementado por Axel Piskulic