Amarse a uno mismo
Ideas simples para sentirse bien
Amarse a uno mismo en Facebook Amarse a uno mismo en Twitter Amarse a uno mismo en Google + Amarse a uno mismo en Instagram Français Italiano Português
Menú
Skip to content
  • Inicio
  • Guía práctica de Autoestima
  • Acerca de mí
  • Archivo
Inicio Archivo Videos Acerca de mí Consultas Amarse a uno mismo en Facebook Amarse a uno mismo en Twitter Amarse a uno mismo en Instagram Français Italiano Português

Artículos acerca de: Autoestima

El origen de los conflictos

25 de mayo de 2026

Pregunta: Siempre termino envuelto en dolorosos conflictos con mi familia, compañeros de trabajo, etc. Siento que todos se empeñan en generarme algún tipo de problema o que simplemente quieren iniciar una discusión. ¿Cómo puedo liberarme de estos conflictos?

Normalmente en medio de un conflicto tendemos a pensar que el responsable del malestar emocional que podamos experimentar es «el otro». Esto nos parece lógico porque así nos lo indica nuestro «sentido común». Pero algo debe fallar en estos razonamientos si nuestra conclusión es siempre la misma y al mismo tiempo ese «otro», al que responsabilizamos por el conflicto, en todos los casos suele ver la situación exactamente al revés.

Si estuviéramos viendo una película de suspenso en la que todos tratan de descubrir quién es el asesino, y la cámara nos dejara ver que en las diferentes «escenas del crimen» siempre estaba presente la misma persona, justo en el preciso momento en que tenía lugar cada muerte… lógicamente sospecharíamos que ese personaje es el asesino.

Bueno, te pido disculpas por una comparación tan «truculenta», pero la reflexión a la que quiero llegar es que la única persona que está siempre presente cada vez que nos vemos envueltos en un conflicto es… uno mismo! Somos, por lo menos, el principal sospechoso de causar nuestros propios conflictos, de provocar nuestro propio dolor.

Una pareja en conflicto

La raíz de cualquier malestar emocional en realidad nunca tiene que ver con otras personas. Si ahora nos sentimos mal emocionalmente es por lo que nosotros estamos pensando ahora. Son nuestros pensamientos presentes los que pueden hacernos sentir mal ahora, no las otras personas. Si lo que hacen los demás nos afecta, si nos hace sentir emociones negativas, la solución está en nosotros, dentro nuestro, y no en cambiar a los demás, que por otro lado es imposible.

Claro que sentiremos que son los otros los que nos causan daño. Pero eso es simplemente un mecanismo de defensa. En realidad vemos «afuera» eso que padecemos «adentro», y no podemos ver eso que nos hacemos a nosotros mismos porque es algo que sucede de manera automática, inconsciente. Este mecanismo psicológico se llama «proyección».

Te doy un ejemplo muy simple. Las personas que tienen una opinión negativa de sí mismas tienden a desaprobarse continuamente, a considerar que están siempre en falta, que son insuficientes de muchas maneras diferentes. Bien, quienes padecen de ese cuadro de «baja autoestima» son muy sensibles a la crítica o a la desaprobación de los demás. Y literalmente pueden llegar a sentir que nadie las valora, que sólo las critican causándoles profundo dolor. Pero la solución sólo se alcanza si comprenden finalmente que la raíz del problema era la propia autocrítica. Es ahí donde uno se vuelve «inmune» a la crítica de otros, como si hubiera sido «vacunado», y ya no hay ningún peligro de exponerse a las demás personas. Y es en ese momento que comprende que lógicamente los demás no lo criticaban todo el tiempo… Los demás nunca nos dedican todo su tiempo y su atención… están ahí, haciendo sus cosas, y de vez en cuando interactúan un poco con nosotros y es ahí donde les asignamos un cierto sentido a sus palabras, normalmente para justificar nuestras propias emociones.

Una última reflexión: cualquier dolor emocional puede expresarse, cuando se comprende profundamente, en términos del propio mundo interno, sin involucrar a otros. Y conocerse, aceptarse y quererse a uno mismo es la clave para embellecer ese mundo interno… ese mundo interno que siempre vemos reflejado en nuestras relaciones con los demás.

Axel Piskulic

Finalmente un video acerca de un crimen, los principales sospechosos y esos detalles importantes que normalmente pasamos por alto:

«¿Quién mató a Lord Smithe?», de Transport for London.
22 Comentarios

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

Para suscribirte gratis y no perderte ningún artículo

Preguntas frecuentes

13 de mayo de 2026
Signos de interrogación

Una manera efectiva de aclarar dudas en un sitio web es reunir esas preguntas que se repiten con mayor frecuencia. Aquí van algunas de esas preguntas que vengo escuchando regularmente desde hace mucho tiempo, junto con la mejor respuesta a la que llegué hasta ahora. Aunque claro que por la naturaleza misma de estos interrogantes «espirituales» no hay una única respuesta que sea válida en todos los casos y para todas las personas. Muchas gracias desde ya a quienes dejen un comentario con alguna respuesta diferente o con alguna pregunta que no aparezca en la lista.

  • ¿Cómo puedo aumentar mi autoestima?
Una mujer volando con un corazón

Un saludable nivel de autoestima es fundamental para llevar una vida plena. Nuestros sentimientos y emociones con respecto a nosotros mismos afectan en forma decisiva todos los aspectos de nuestra experiencia. Los libros de Louise L. Hay, especialmente «Usted puede sanar su vida» (que puede encontrarse en Internet), proponen técnicas muy útiles y sencillas como el ejercicio del espejo y las afirmaciones positivas. También puede practicarse la Ley de Atracción, concentrándose en aumentar la autoestima.

  • ¿Cómo puedo resolver los problemas que me impiden ser feliz?
Imagen de una persona rodeada de signos de interrogación

Podemos pensar en la vida como una sucesión de lecciones por aprender. Esta sería una interpretación «positiva» que nos permite sacar provecho aún de los obstáculos con los que inevitablemente nos toca enfrentarnos. Pero con una visión «negativa» o pesimista podríamos decir que la vida está llena de problemas que nos impiden ser felices. Vale la pena resistir esa interpretación negativa y aceptar los problemas como algo natural de la vida. Los problemas no son el obstáculo para la felicidad sino que muchas veces los usamos para justificar los «oscuros» estados de ánimo que estamos acostumbrados a sostener. Claro que hay que tratar de resolverlos, pero sin condicionar nuestra felicidad a la solución de ningún problema en particular. La felicidad nace de una decisión (la decisión de ser felices!) y de una actitud general de aceptación y de gratitud por lo que ya tenemos.

Y por último una publicidad muy interesante que vale la pena volver a ver:

«Pájaro carpintero», publicidad de «Twistos».
  • ¿Cómo hago para transmitirle estas ideas tan valiosas a mi pareja, a mis hijos o a mis compañeros de trabajo?
Imagen de una mujer en armonía con su familia

Tal vez lo mejor que podemos hacer por los demás sea aplicar estas ideas en nuestras propias vidas. Los demás se interesarán si notan la diferencia a través de nuestros cambios, si sienten que realmente tenemos algo valioso para compartir. Mientras tanto ellos están en muy buenas manos, recorriendo sus propios caminos (a veces más fáciles, a veces más duros) y cuando sea su momento de descubrir estas ideas entonces recibirán la información necesaria, de la manera más adecuada.

  • ¿Cómo puedo librarme de los conflictos? Mi pareja, mis hijos, mi jefe o mis compañeros de trabajo permanentemente me envuelven en sus conflictos o me agreden sin que yo los provoque.
Imagen de una pareja en conflicto

Siempre que nos vemos envueltos en un conflicto sentimos que nosotros tenemos la razón. Y el «sentido común» nos señala que la única solución es que el otro reconozca que está equivocado y que cambie de actitud. Pero esto rara vez sucede. Vale la pena entonces investigar acerca de nuestra responsabilidad en el origen de estos conflictos. Según la Ley de Atracción somos nosotros los que atraemos estas situaciones, pero especialmente la técnica de Ho’oponopono nos propone una estrategia para resolver los conflictos sanando primero nuestra propia mente.

La técnica de Ho’oponopono es realmente una muy valiosa herramienta. Sobre todo porque nuestro ego construye una «fortaleza» desde donde señala a los demás (y a la realidad en general) y los culpa de lo malo que nos pasa, y nos lo confirma con razonamientos impecables y hasta con la información de nuestros sentidos. Por el lado de la lógica no hay manera de desconfiar de lo que él afirma ni camino de salida de esa prisión en la que nos encierra. La única señal de que algo no encaja es que siguiendo sus consejos no nos sentimos bien.

Ho’oponopono propone que somos responsables de cada cosa que sucede a nuestro alrededor, y las pistas de que tenemos algo por sanar son precisamente los conflictos y los problemas en general. Cada problema es una señal de que tenemos algo por sanar (que proyectamos hacia «afuera», en la forma de una situación desagradable) y una oportunidad de pedir a la Divinidad que ese aspecto de nuestra mente sea sanado y que podamos alcanzar un mayor nivel de serenidad y de alegría.

  • ¿Cómo puedo concentrarme en el momento presente, en el «aquí y ahora»? Comprendo el profundo malestar que me provocan mis propios pensamientos, pero mi cabeza no se detiene nunca!
Imagen de una familia disfrutando del momento presente

El momento presente, ese único instante en el que todas las cosas suceden, encierra un verdadero tesoro de plenitud, alegría y paz que tal vez sólo hemos experimentado en algunas circunstancias excepcionales. Los libros de Eckhart Tolle son una excelente fuente de información y de sugerencias para experimentar plenamente el momento presente. Aquí un artículo muy interesante.

También vale la pena experimentar con alguna técnica de meditación. Hay muchísima información disponible en Internet, basta con elegir alguna técnica que nos resulte agradable de practicar. Para quien no tenga experiencia tal vez sea una buena idea simplemente recostarse durante 20 minutos y respirar lentamente, concentrándose exclusivamente en las sensaciones producidas por el aire al inspirar y espirar. La idea es interrumpir la interminable y desgastante corriente de nuestros pensamientos y conectarnos de manera consciente con el momento presente.

  • ¿Cómo puedo aplicar la Ley de Atracción?
Imagen de una persona subiendo unas interminables escaleras

Esta pequeña imagen merece un comentario: Se trata de una persona que mientras sube trabajosamente unas escaleras va pensando al mismo tiempo en lo agotador que es subir esas interminables escaleras. La Ley de Atracción propone que esa es la actitud mental que hará que los problemas (representados aquí por las escaleras) nunca se terminen. La idea es tratar de desarrollar el hábito de pensar en las situaciones a las que nos gustaría llegar como si ya las hubiéramos alcanzado. Ni siquiera tenemos que pensar en una solución, que para la persona del dibujo podría ser un ascensor, sino simplemente desentendernos de los problemas y de sus posibles soluciones y concentrarnos exclusivamente en imaginar los objetivos como si ya los hubiéramos alcanzado, tratando de experimentar las sensaciones placenteras que sentiríamos si nuestros deseos ya hubiesen sido concedidos.

  • ¿Es realmente posible perdonar? Reconozco que guardar rencor me hace daño y siento la necesidad de perdonar…
Imagen de una pareja, de dos personas enojadas

Es mejor considerar primero situaciones en las que nos resulta difícil perdonar, pero que objetivamente no hayan sido muy graves, que no hayan provocado «daños irreparables». Luego, revisando situaciones «más serias», cada uno podrá comprobar si estas ideas son realmente de validez universal.

El verdadero perdón sólo puede alcanzarse al comprender que el dolor que experimentamos frente a una ofensa en realidad no está causado de manera directa e inmediata por la falta que el otro cometió, sino que se trata de algo que se origina posteriormente en nuestro propio mundo interno, en nuestra mente, y que por lo tanto tenemos la posibilidad de modificar.

Muchas veces conseguimos perdonar cuando la ofensa queda ya muy atrás en el pasado o nos alejamos definitivamente de la persona que sentimos que nos ofendió. Pero este no es el verdadero perdón sino que tiene más que ver con olvidar, y el hecho de que todo el proceso normalmente lleve mucho tiempo parece confirmarlo. El verdadero perdón es algo completamente diferente y sólo es posible si somos capaces de liberarnos de viejas creencias equivocadas, de pasar a un nivel superior de consciencia y de comprender que efectivamente tenemos la posibilidad de elegir con qué emociones responder ante los conflictos.

En general el rencor tiene mucho que ver con nuestras propias limitaciones, que quedan dolorosamente expuestas, y no tanto con la falta que ciertamente el otro cometió.

Axel Piskulic

Bueno, estas fueron algunas de las preguntas más frecuentes. Claro que quedan muchas otras sin responder. Por último, entonces, un hermoso video que habla precisamente de preguntas sin respuesta:

Cortometraje «Preguntas hermosas», que combina dos poemas, uno de Pablo Neruda («Poema X») y otro de Carl Sandburg («Bajo la luna de la cosecha»).

Sí, sí… ya sé… Ya sé que un sitio web serio no debería incluir esta clase de chistes malos… pero es que como el video se refería precisamente a preguntas sin respuesta, no puedo resistirme a compartir una imagen misteriosa y enigmática como ésta, que encierra en sí misma unas cuantas preguntas sin respuesta…

Foto de una escena inexplicable
235 Comentarios

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

Para suscribirte gratis y no perderte ningún artículo

Perdón y autoestima

7 de mayo de 2026

Cada vez que nos enojamos con alguien, cada vez que nos sentimos víctimas de una ofensa o agresión, «sabemos» que fuimos tratados de una manera injusta o desconsiderada, que no hemos recibido el trato que nos merecemos. Ese maltrato nos provoca una «razonable» sensación de enojo o disgusto, y en ese punto frecuentemente reclamamos (o al menos nos sentimos con derecho a recibir) algún tipo de reparación de parte del agresor, o aunque más no sea una disculpa, es decir, el reconocimiento de que efectivamente fuimos maltratados.

Ilustración de un hombre y una mujer distanciados, en mundos diferentes (Título: Together, Autor: Pete Revonkorpi)
Las ilustraciones son de Pete Revonkorpi

Muchas veces comentamos estos incidentes con nuestros amigos. Se los contamos, lógicamente, tal como los hemos percibido, es decir, mostrándoles con claridad lo injustos que han sido con nosotros. Ellos, naturalmente, suelen darnos la razón porque todos compartimos la misma manera de interpretar estas situaciones.

Hoy quisiera proponerte una interpretación diferente acerca de qué es realmente una ofensa, cuál es el verdadero significado del enojo que nos provoca y, finalmente, qué es el perdón y cómo se puede alcanzar.

Ante todo, te invito a recordar situaciones que te han causado dolor y en las que te resulta difícil perdonar, pero que objetivamente no hayan sido muy graves, que no hayan provocado «daños irreparables». Te pido esto sólo para facilitar la exposición y la aceptación de estas ideas; luego, revisando situaciones «más serias», podrás comprobar si realmente son de validez universal.

Veamos: algunas veces nos resulta muy sencillo perdonar, incluso en circunstancias en las que sabemos que otras personas no pueden hacerlo. Y otras veces somos nosotros los que no perdonamos ni aun intentándolo sinceramente. Esto nos permite concluir que para que haya verdadero enojo no basta con que la situación que lo provoca tenga determinadas características; es necesario además que el que la percibe tenga «algo», «algo» que lo hace reaccionar con enojo. Más aun, quienes no tienen ese «algo», pueden presenciar o verse envueltos en situaciones que nos enojan, pero sin sentirse afectados en absoluto.

Bien. Pero entonces…

¿Qué es ese misterioso «algo» que previamente debemos tener en nosotros para que una determinada situación o persona nos resulte tan irritante como para hacernos enojar?

Tal vez ya conozcas la respuesta a esta pregunta. Probablemente ya la hayas escuchado alguna vez. Pero no es frecuente que la gente la acepte y que saque provecho de ese conocimiento en su vida cotidiana. Entre otras cosas porque contradice el «sentido común», y también porque niega la legitimidad de algunas de nuestras emociones más arraigadas, de las que habitualmente no desconfiamos.

Ilustración de un hombre y una mujer separándose (Título: Once Upon an Autumn Night, Autor: Pete Revonkorpi)

Lo que nos enoja de cierta actitud de alguien o lo que nos molesta de una determinada situación que nos toca enfrentar, es que nos muestran, tal como si fueran un espejo, un rasgo o un conflicto que en realidad es nuestro, que forma parte de nuestro mundo interior.

La situación o la persona que nos enojan, recrean frente a nosotros una característica propia, de nuestra personalidad. Pero no una característica cualquiera, sino una con la que no estamos conformes, que nos resulta especialmente desagradable y a la que combatimos en nosotros mismos. Este proceso por el cual vemos «afuera» rasgos o conflictos que llevamos «adentro» se conoce como proyección, pero no es precisamente algo nuevo.

La novedad es que podemos sacar provecho de estas situaciones o personas que tanto nos afectan, porque nos permiten descubrir aquellas características nuestras que nos disgustan profundamente o aquellas actitudes injustas o desconsideradas que tenemos hacia nosotros mismos y que tanto dolor nos provocan.

Siempre, sin excepciones, lo que nos disgusta ver «afuera» tiene su equivalente en nuestro mundo interno, donde no podemos verlo fácilmente. Y si odiamos eso que vemos afuera, también odiamos a esa parte nuestra a la que tanto se parece.

Y para reconciliarnos con nosotros mismos, para aceptarnos, para querernos, para aumentar nuestro nivel de autoestima, es necesario que conozcamos estas características que consideramos negativas, que entendamos que corresponden a un cierto estado de evolución o de aprendizaje en el que nos encontramos en este momento, que las aceptemos con tolerancia y comprensión, y que nos amemos profundamente aun teniéndolas, de la misma manera en que nos resulta muy fácil amar a un niño aunque, lógicamente, también él tenga que completar su evolución y aunque todavía le queden muchas cosas por aprender.

Comprendido este proceso, identificado el verdadero origen de nuestro enojo, ya no resulta posible sostenerlo por mucho tiempo. Tenemos por delante, entonces, un nuevo desafío, mucho más estimulante que el de combatir (sin posibilidad de éxito) contra la realidad, y mucho más agradable que el de tratar de obligar a los demás a que se ajusten a nuestras exigencias. Es el desafío de amarnos, de amarnos incondicionalmente.

Y perdonar, entonces, es muy fácil. Es la lógica consecuencia de comprender que nunca existió la ofensa que habíamos percibido. Que el dolor experimentado era real, sí, pero que la herida nos la habíamos infringido nosotros mismos, mucho tiempo atrás.

Cómo perdonar

Un escenario muy frecuente: Las personas que una y otra vez quedan atrapadas en situaciones en las que son tratadas de manera desconsiderada (o humilladas, traicionadas, ignoradas, etc.) es muy probable que así se traten a sí mismas cada día. Las situaciones externas recrean esos dolorosos conflictos internos que normalmente no podemos descubrir en nosotros.

Muchas veces conseguimos perdonar cuando la ofensa queda ya muy atrás en el pasado o nos alejamos definitivamente de la persona que sentimos que nos ofendió. Pero este no es el verdadero perdón sino que tiene más que ver con olvidar, y el hecho de que todo el proceso normalmente lleve mucho tiempo parece confirmarlo.

El verdadero perdón es algo completamente diferente y sólo es posible si somos capaces de «despertar», de liberarnos de viejas creencias equivocadas, de pasar a un nivel superior de consciencia.

Ilustración de una mujer a punto de iniciar una nueva etapa (Título: Going to Sleep, Autor: Pete Revonkorpi)

Por ejemplo: Si alguien tiene una deuda con nosotros y decide no devolvernos lo que nos debe, tal vez eso nos haga enojar. Pero si aprendiéramos a atraer a nuestras vidas un nuevo nivel de abundancia en lo material (como muchas personas han logrado), si realmente ya no tuviéramos ninguna preocupación por lo económico, es probable que la misma pequeña deuda ya no nos importe demasiado.

Del mismo modo:

Si conseguimos pasar a un nivel superior de fortaleza emocional, si podemos desarrollar un mayor nivel de autoestima, entonces lo que hoy tanto nos molesta de la conducta de los demás simplemente dejará de preocuparnos. E incluso lo más probable es que los demás perciban nuestra nueva posición y comiencen a tratarnos con más respeto y consideración.

Una buena idea cuando tenemos conflictos y dificultades para perdonar es volver nuestra atención hacia nuestro mundo interno y comprometernos firmemente a aceptarnos, a querernos y a cuidarnos, es decir, a desarrollar un mayor nivel de autoestima… Porque si nos sentimos a gusto tal como somos, si tenemos una relación saludable con nosotros mismos, si somos capaces de vernos amorosamente en cualquier circunstancia, es decir, si nos queremos sin condiciones, entonces, ejerciendo nuestra milagrosa facultad de crear la propia realidad, haremos que nuestra vida refleje la paz, la armonía y el bienestar que desarrollamos primero en nuestro mundo interior.

Axel Piskulic

Descargar este artículo para poder imprimirlo o enviarlo por e-mail

392 Comentarios

Si te gustó este artículo, por favor...

No te vayas sin compartirlo

No te vayas sin dejar tu comentario

No te vayas sin suscribirte gratis por mail... Gracias!

Para suscribirte gratis y no perderte ningún artículo

Posts navigation

1 2 3 … 6 7 Siguiente
sidebar-top
Acerca de este sitio:
La finalidad de este sitio es simplemente compartir una idea: amarse a uno mismo es esencial para vivir con plenitud, alegría y paz.
Imagen animada de un águila en vuelo
 
sidebar-top
¡Gratis! Guía de Autoestima
Guía práctica de Autoestima
Una guía breve y fácil de seguir que desarrolla las claves prácticas para aprender a quererse incondicionalmente, de manera rápida y simple. Para sentirnos bien, crear abundancia en nuestras vidas, alcanzar metas, sanar nuestras relaciones...

Más información aquí...

 
sidebar-top
Ya es hora...

¡ES HORA DE QUERERSE...!!!

Quererse es una experiencia. Es sentir una emoción: amor por uno mismo. Y como toda experiencia real, sólo puede suceder en el momento presente. En este preciso instante, por ejemplo...

Una canción de bienvenida...

 
sidebar-top
Cuatro MILLONES de fans
Logo de Amarse a uno mismo en Facebook

Más de cuatro millones de fans siguen esta página en Facebook...

 
sidebar-top
¡Gratis! Ho'oponopono...
Ho'oponopono: Qué es y cómo se practica
Un enfoque simple y práctico para aprender a aplicar Ho’oponopono.

Clic aquí para descargar...

 
sidebar-top
Una canción...

Esta canción, "Ella", de la talentosa cantante española Bebe, es muy linda. Y muy apropiada para un sitio como este por su mensaje liberador y porque es una irresistible invitación a quererse sin condiciones...

 
sidebar-top
Videos destacados:
Pide y se te dará…
Hacer realidad nuestros sueños
Autoestima y autoimagen
Ser auténticos
Ley de Atracción, expectativas y actitud
Ho’oponopono, Ley de Atracción, Autoestima…
Aprobación
 
sidebar-top
Hacer una búsqueda:

Para hacer una búsqueda dentro de este sitio...

 
sidebar-top
Problemas de salud...
Las personas que no se sienten bien, física o emocionalmente, deben consultar personalmente con un profesional de la salud. Las técnicas mencionadas en este sitio no son una alternativa al tratamiento médico o psicológico, aunque pueden ser un excelente complemento.
 
sidebar-top
Imposible estar enojado…
Es imposible experimentar conscientemente el momento presente y al mismo tiempo estar enojados. Vivir plenamente este instante reclama toda nuestra atención...

Más información aquí...

 
Sitio web implementado por Axel Piskulic