Amarse a uno mismo

Querernos nos hace bien, nos hace felices. Y es el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás...!!!

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Una pregunta que me hacen a veces es cómo favorecer el desarrollo de la autoestima en los niños. Lo ideal, claro, es que puedan crecer en un ambiente adecuado y que reciban el amor incondicional de sus padres.

Ilustración de una niña dibujando un corazón que la rodea

Si un niño vive en la crítica, aprende a condenar.
Si es tratado con hostilidad, aprende a ser agresivo.
Si vive con miedo, aprende a ser temeroso.
Si es avergonzado, aprende a sentirse culpable.

Pero si un niño es estimulado, aprende a tener confianza.
Si es tratado con tolerancia, aprende a ser comprensivo.
Si es apreciado, aprende a valorar a los demás.
Si vive con aprobación, aprende a quererse.
Si vive compartiendo, aprende a ser generoso.
Si es tratado con honestidad, aprende a ser sincero.
Si es tratado con consideración, aprende a ser respetuoso.
Y si vive sus años más tempranos rodeado de amor honrado,
aprenderá que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

Dorothy Law Nolte

Pero como con cualquier otro rasgo que quisiéramos desarrollar en los niños, realmente lo mejor que podemos hacer es servirles de modelo, de ejemplo vivo en el que puedan ver “en funcionamiento” los valores que queremos transmitirles. Y en el caso concreto de la autoestima lo mejor es que los niños puedan ver que sus padres se aceptan y se aman a sí mismos de manera incondicional.

La información que los padres puedan brindar, aunque sea correcta y oportuna, nunca es tan eficaz como el ejemplo personal.

“El comportamiento de los niños es un reflejo del de los adultos. Examina qué te impide amarte y disponte a liberarte de ello. Serás un maravilloso ejemplo para tus hijos.”

Louise L. Hay

El siguiente video parece confirmar que los niños están aquí para desarrollar su potencial y sus talentos únicos… pero guiados por el ejemplo de sus mayores:

Acerca de la autoestima y los niños, por Osho.

Foto de Osho

Los niños nacen con un enorme amor hacia sí mismos. Es la sociedad la que suprime ese amor… El amor de un niño hacia sí mismo es desviado. La sociedad lo condiciona de manera que su amor se dirija siempre hacia un objeto externo. Esto conduce a hombres y mujeres muy pobres, porque cuando quieres a alguien externo a ti, te vuelves dependiente de ese objeto. A tus propios ojos te conviertes en algo secundario, te conviertes en un mendigo.

Al nacer eras un emperador totalmente satisfecho contigo mismo. Pero tu padre quiere que lo quieras, tu madre quiere que la quieras. Todos a tu alrededor se quieren convertir en objeto de tu amor. A nadie le preocupa que si una persona no puede amarse a sí misma tampoco será capaz de amar a alguien más. De modo que se crea una sociedad desequilibrada, donde todo el mundo intenta querer a alguien, pero sin tener nada para dar.

A un niño debidamente educado se le debe permitir crecer en amor hacia sí mismo, de forma que esté tan lleno de amor que compartirlo se convierta en una necesidad. Estará tan repleto de amor que querrá compartirlo con los demás.

Entonces, el amor por ti mismo nunca te hará dependiente. Tú eres el que da, y el que da nunca es un mendigo.

Osho

“I Dove You”, publicidad de Dove.

Pero así como compartimos la misión de favorecer el desarrollo saludable de los niños, creando las condiciones para que tengan un elevado nivel de autoestima, también tenemos una responsabilidad similar hacia nosotros mismos:

Niño interior y autoestima, por Louise L. Hay.

Foto de Louise L. Hay

Casi toda nuestra programación, tanto negativa como positiva, es algo que aceptamos en la época en que teníamos tres años. A partir de entonces, nuestras experiencias se basan en lo que en aquel momento aceptábamos y creíamos de nosotros mismos y de la vida. La forma en que nos trataban cuando éramos muy pequeños es habitualmente la forma en que ahora nos tratamos. La persona a quien usted está riñendo es un niño de tres años que lleva dentro.

Si es usted una de esas personas que se encolerizan consigo mismas porque son temerosas y pusilánimes, piense que tiene tres años. Si tuviera delante a un niño de tres años que tuviera miedo, ¿qué haría? ¿Se enfadaría con él, o le tendería los brazos y lo consolaría hasta que se sintiera cómodo y seguro? Quizá los adultos que lo rodeaban cuando usted era pequeño no hayan sabido cómo consolarlo entonces. Ahora usted es el adulto en su vida, y si no sabe consolar a la criatura que lleva dentro, realmente es algo muy triste.

Lo que se hizo en el pasado está hecho; lo pasado, pasado. Pero este momento es el presente, y ahora usted tiene la oportunidad de tratarse como desea que lo traten. Un niño asustado necesita que lo consuelen, no que lo reprendan. Si usted se reprende, se asustará más, y no encontrará a quién volverse. Cuando el niño de dentro se siente inseguro, crea muchísimos problemas.

¿Recuerda cómo se sentía cuando lo humillaban de pequeño? Pues de la misma manera se siente ahora ese niño que lleva dentro.

Sea bondadoso consigo mismo. Empiece a amarse y a demostrarse aprobación. Es todo lo que necesita para expresar al máximo sus potencialidades.

de “Usted puede sanar su vida”

Todos tenemos la responsabilidad de amar incondicionalmente a nuestro niño interior, esa parte íntima, esencial y auténtica que nos constituye. De aprender a contener, a proteger y a amar a ese niño que fuimos en el pasado, pero que todavía llevamos en nosotros, dependen nuestra paz, nuestra alegría y nuestro bienestar en el presente.

Axel Piskulic

Si somos observadores atentos y estamos conscientes de nuestras emociones, muchas veces podremos descubrir en nosotros a ese niño que todavía somos y que demanda y merece nuestra amorosa atención… aunque tal vez no podamos verlo de una manera tan evidente como en este video:

“Baby & Me”, publicidad de Evian.
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Muchas veces nuestra situación de vida presente parece condicionarnos completamente. Asumimos en el pasado diferentes responsabilidades que ahora limitan nuestras posibilidades de actuar con libertad. Y es probable que hayamos adoptado, tal vez de manera inconsciente, ciertos modelos o estereotipos de lo que debemos ser o hacer, y ahora no nos resulte fácil recuperar nuestra propia independencia.

Ilustración de un enredo

Si este es el caso, podemos considerar que nuestras obligaciones, responsabilidades y compromisos se parecen un poco a un “enredo”, como el de la imagen. Al principio puede parecernos muy difícil resolver nuestro propio enredo personal y esto tal vez nos desanime y nos haga postergar tomar las decisiones que nos vayan liberando. Pero normalmente podemos deshacer cualquier enredo, por más intrincado que sea, si nos tomamos el trabajo de ir “desanudando” una por una cada situación que actualmente pueda estar limitándonos.

El primer paso es tomar consciencia de que nuestra condición actual es, en gran medida, consecuencia de diferentes decisiones que fuimos tomando en el pasado. Y que podemos tomar nuevas decisiones que nos vayan devolviendo la libertad.

Vocación vs. obligaciones

Se supone que deberíamos descubrir nuestra vocación mientras todavía somos muy jóvenes, y decidir en ese momento a qué vamos a dedicarnos luego, durante toda nuestra vida. Pero creo que esa es una simplificación exagerada de una verdad más general. En realidad, a lo largo de nuestras vidas tenemos diferentes vocaciones y en cada etapa podemos identificar una actividad en particular a la que nos gustaría dedicar nuestro tiempo y nuestra energía.

A veces puede parecernos difícil ser fieles a nuestra vocación… o hasta nos cueste descubrirla. Es que a lo largo de todo el proceso de nuestra educación nos dicen “NO” a casi todo lo que espontáneamente nos gusta y nos obligan a concentrarnos en diferentes actividades que son más bien aburridas, y esto no favorece precisamente el descubrimiento de nuestra propia vocación:

Atrévete a pensar por ti mismo, por Borja Vilaseca.

Además, la sociedad nos condiciona para que nos resulte difícil apartarnos del camino que ya tiene trazado para nosotros, un camino que normalmente no contempla nuestros gustos y preferencias.

Este video es muy estimulante y su mensaje acerca de la vocación es simple y claro:

Si el Dinero no Importara, ¿qué harías?, por Alan Watts.

En el video, Alan Watts parece dirigir su mensaje a las personas jóvenes, que aún no han tomado las decisiones más importantes, esas que determinarán en gran medida la trayectoria general de sus vidas. Sin embargo, pienso que cualquiera sea nuestra edad y la situación en la que nos encontremos, siempre podemos permitirnos, en alguna medida, hacer aquellas cosas que más nos gustan.

Para “desenredar” nuestras vidas

Lo primero: pedir a Dios que se nos muestre nuestra verdadera vocación, que nuestro camino se vea libre de los obstáculos que nuestro esfuerzo individual nunca podría superar y que todos los recursos necesarios vengan a nuestro encuentro para que podamos cumplir nuestra misión personal en esta vida.

Foto de Louise L. Hay

Haz lo que te gusta y te llegará el dinero. Ama lo que haces y te llegará el dinero. Tienes derecho a ganarte bien la vida y disfrutar haciéndolo. Si buscas la manera de hacer algo que te guste, la Vida te mostrará el camino hacia la prosperidad y la abundancia. Cuando el trabajo se transforma en juego y diversión, resulta no solo agradable y gratificante, sino también muy provechoso en el aspecto material. Convierte tus pensamientos de pobreza en pensamientos de prosperidad y verás cómo atraes a tu vida el trabajo que deseas, satisfactorio y muy bien remunerado.

Louise L. Hay

Este mensaje de Louise Hay puede parecer exageradamente optimista, pero la clave para que resulte cierto en nuestras vidas es tomarlo literalmente. Comienza diciendo “Haz lo que te gusta y te llegará el dinero”. Esto significa que primero tenemos que identificar esa actividad a la que podemos dedicarnos por placer sin prestar atención al paso de las horas y sin preocuparnos por recibir compensaciones. No podemos pasar por alto este primer paso. Durante muchos años dediqué días enteros al desarrollo de este blog, solo por el placer de verlo crecer… y ahora recibo propuestas laborales muy interesantes gracias a que muchas personas lo visitan.

El jabón, un video para reflexionar.

Realmente vale la pena hacer todos los cambios que sean necesarios en nuestras vidas para poder ocupar nuestro auténtico lugar en el mundo, porque cuando actuamos para cumplir con nuestra verdadera misión alcanzamos resultados que de otro modo estarían fuera de nuestras posibilidades ordinarias:

Concretamente:

Por último, las experiencias de otras personas pueden servirnos de ejemplo y mostrarnos modelos alternativos. Hace mucho tiempo mi mejor amigo dejó el empleo estable en el que había trabajado por años y se fue a vivir al campo (a “El Bolsón”, en la Patagonia argentina) a cumplir su sueño personal. Debió superar primero dificultades familiares y económicas, además de sus propias limitaciones y temores. Más tarde yo también me animé a dejar mi trabajo formal y a vivir mi propia aventura, pero en parte fue gracias al ejemplo real y concreto de mi amigo.

También viví una larga temporada en comunidades rurales, donde personas inteligentes y creativas vivían de manera muy sencilla y en estrecho contacto con la naturaleza, ejerciendo su libertad de una manera maravillosa. Obtenían sus ingresos dictando cursos y ofreciendo diferentes servicios, como el diseño de sitios web… oficio que aprendí allí, en el medio del campo.

Finalmente no adopté para mí esos modelos, esas formas de vivir. Pero me ayudaron a comprender que había diferentes alternativas al único modelo de vida que había conocido hasta entonces. Y a partir de ahí pude emprender mi propio camino personal.

Axel Piskulic

Un pingüino le hace una broma a un oso polar
Para hacer esas cosas que tanto nos gustan a veces necesitamos una gran dosis de coraje…!!!
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Imagen del cortometraje Wildebeest, de Bird Box Studio.

Todo tipo de personas visitan este blog. En general los visitantes tienen afinidad con las ideas que aquí se difunden, pero a veces recibo mensajes de personas que piensan diferente, que me escriben oponiendo a lo que leen en estos artículos una visión escéptica y pesimista de la realidad.

Esos mensajes suelen decir que la vida es dura y difícil, que la felicidad es inalcanzable, que las personas son egoístas, que Dios no se interesa por nosotros o que simplemente no existe.

Entiendo ese punto de vista. Es una descripción válida de la realidad y de la vida. Y quienes la adoptan y sostienen encuentran efectivamente todo tipo de confirmaciones de que están en lo cierto, de que el mundo es exactamente así. Literalmente “tienen razón”, aunque la validez de sus conclusiones se limita sólo a su realidad personal, compartida por quienes piensan de la misma manera.

Los escépticos podrán decir que la Ley de Atracción realmente no funciona. ¿Y qué hacen entonces? Encuentran evidencia que lo demuestra y encuentran a otros que están de acuerdo con ellos. Pero lo que en verdad están haciendo es confirmar la Ley de Atracción aún sin saberlo.

La gente que está en desacuerdo con la Ley de Atracción se atrae entre sí, del mismo modo que la gente que sí está de acuerdo.

Joe Vitale

El siguiente video muestra de una manera muy divertida que cuando se insiste en difundir una visión negativa de las cosas, con frecuencia la realidad parece confirmar esos pronósticos tan pesimistas:

Cortometraje “Wildebeest” (Ñu), de Bird Box Studio.

Nadie puede discutir que los cocodrilos realmente existen. La idea no es negar lo evidente, sino elegir concentrarse en otros aspectos más positivos de la realidad, aquellos que hacen que la vida sea más fácil y agradable. En vez de debatir acerca de cocodrilos, estos dos animalitos simplemente podrían haberse alejado hasta un lugar seguro y ocuparse de otros asuntos más agradables.

Cuando nuestro sentido común nos sugiere una determinada interpretación de la realidad con frecuencia nos interesa que los demás la compartan, y es probable que alguna vez discutamos o polemicemos con otras personas. Pero si estamos “defendiendo” una interpretación de la realidad que no nos favorece, lo mejor es replantearnos qué es lo que realmente queremos: ¿tener razón o ser felices?

Este otro video presenta un conjunto de creencias maravillosas. Adoptarlas hace bien. Es bueno para nosotros y para los demás. Su creador, Sarmad, las expone de una manera realmente bella y estimulante:

Videoclip “Yo soy tú”, de Sarmad.

Un cambio de actitud

A continuación dos sugerencias para concentrarnos en las creencias que nos hacen bien: no aceptar las interpretaciones negativas que nos presentan los demás y animarnos a elegir nuevas alternativas que habitualmente descartamos.

Los medios de comunicación describen una realidad en la que definitivamente no nos conviene vivir. Para ellos las únicas noticias son las malas noticias. Muchas personas aceptan pasivamente estas descripciones negativas de la realidad y luego colaboran en su difusión al compartirlas. Aceptar que la vida es ese recorte arbitrario que nos muestran todo el tiempo definitivamente no nos hace ningún bien.

Nuestra responsabilidad es crear de manera deliberada la realidad en la que queremos vivir concentrándonos en los aspectos positivos de la vida.

También es una buena idea estar abierto a nuevas posibilidades. Permanecer demasiado cómodos, dentro de nuestra “zona de confort”, recorriendo siempre los mismos caminos, evitando sorpresas y cambios inesperados, tampoco es bueno para nosotros.

Si llegas a una bifurcación en el camino y la mente dice, “vamos por aquí, me suena familiar”, eso es la mente. Si escuchas a tu ser, querrá ir a lo que no es familiar, a lo desconocido. El ser siempre es un aventurero. La mente es muy ortodoxa, muy conservadora. Quiere andar por la senda, por el camino trillado una y otra vez, el camino de menor resistencia.

Escucha siempre a lo desconocido. Y reúne valor para adentrarte en lo desconocido.

Osho

Poster de la película 'Di que sí'

La película “Sí señor” (“Di que sí”, en España) lleva esta idea hasta las últimas consecuencias. Su protagonista, Jim Carrey, es una persona negativa y aburrida que decide aceptar el desafío de comenzar a decir que sí a cualquier propuesta que se le haga, aunque íntimamente le parezca una locura. El resultado es que su vida se enriquece con todo tipo de nuevas experiencias.

Dejar de aceptar pasivamente los mensajes negativos que solemos tomar por ciertos es una gran liberación. Y es una excelente idea estar abiertos a todo lo bueno, a todo lo nuevo que la vida nos ofrece cada día. Inesperadas recompensas nos esperan al final de esos caminos alternativos que normalmente preferimos no recorrer.

Axel Piskulic

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