Amarse a uno mismo

Querernos nos cura y nos hace felices. Y es el mejor regalo que podemos ofrecer a los demás...!!!

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31 de octubre de 2011

“Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”

Mateo 7:7-8

Estas palabras de Jesús son muy sencillas: “Pedid y se os dará”. No hay allí aclaraciones adicionales que limiten nuestra capacidad de obtener lo que pedimos. No hay otras condiciones, ni “la letra chica” típica de los contratos, ni el asterisco que aparece siempre en las ofertas de la telefonía móvil o de la TV por cable. Basta con tener fe, con confiar en que recibiremos lo que pedimos.

Sin embargo normalmente las cosas no resultan tan fáciles…

La siguiente imagen es muy sugestiva. Cada uno puede interpretarla a su manera. A mí me hace pensar en que aprendemos desde niños a sentirnos insatisfechos y nos pasamos la vida anhelando cosas que muchas veces no nos convienen, y nos pone tristes el no conseguirlas… Y con frecuencia tratamos de obtenerlas de la manera equivocada.

Una niña triste, rezando frente a una muñeca Barbie (Título: Saint Barbie, Autor: Mark Ryden)

Cuando las cosas “salen mal”…

“Cuando la vida te niega algo… es porque te tiene preparado algo todavía mejor.”

Esta frase también puede prestarse a la polémica, aunque a mí me gusta pensar que efectivamente así funcionan las cosas. Por lo menos parece ser cierta para el pequeño protagonista de este video tan original:

Cortometraje “Blik”, de “Polder Animation”.

Es sólo la escena final la que justifica la presencia de este cortometraje aquí. El niño anhelaba intensamente algo que no podía ser para él. “La vida” se lo negó, como lógicamente sucede en estos casos… pero en cambio le ofreció, finalmente, una alternativa mucho mejor: una vecina de su edad!

Es interesante también ver que justo antes de un cambio importante para él, tal vez creando las condiciones para que sucediera el cambio, el protagonista fue capaz de desprenderse de algo que quizás ya era hora de dejar atrás: su juguete más querido…

Por último un fragmento de la película “La ciencia de los milagros”, donde Gregg Braden explica con sencillez cuál es la actitud mental más efectiva para conseguir hacer realidad nuestros sueños… Aunque no la menciona, lo que describe en detalle es el funcionamiento de “La Ley de Atracción”.

Axel Piskulic

Escenas de la película “La ciencia de los milagros” (con subtítulos en español), de Gregg Braden.

La ilustración es de Mark Ryden

25 de octubre de 2011

Tal vez ya hayas visto este hermoso video, “La cosa perdida”, ganador del premio Oscar 2011 en la categoría “Mejor cortometraje de animación”. Pero te ofrezco ahora algunas reflexiones inspiradas en él, acerca de cómo podemos hacer realidad nuestros sueños.

Cortometraje “The Lost Thing”, dirigido por Andrew Ruhemann y Shaun Tan (subtítulos en español).

Aquí las reflexiones:

Conectarse con los propios deseos

Para hacer realidad nuestros sueños ante todo es necesario conocerlos bien. Es sorprendente la cantidad de personas habituadas a descartar aquello que anhelan íntimamente, por considerar que se trata de sueños imposibles de alcanzar. Hay que tomar muy en serio aquello que deseamos porque se trata de las únicas “pistas” que tenemos para alcanzar nuestro verdadero bienestar, es lo que da un sentido auténtico a lo que hacemos en la vida.

Todo el tiempo nos cruzamos con personas que viven “desconectadas” de lo que anhelan íntimamente. En el cortometraje se muestran como personajes grises, aburridos y previsibles… y son multitudes…!!!

Perseverar

Luego es muy importante perseverar. El protagonista del video más que cumplir un deseo personal está empeñado en darle una solución al enigma que le plantea su singular compañero, pero una vez determinado a resolver ese problema se ve claramente cómo insiste de diferentes maneras, sin desanimarse, apelando a todos los recursos a su alcance.

Tener confianza

El video también muestra una situación tantas veces repetida en la vida real y que suele beneficiar sólo a aquellos que perseveran: cuando todas la puertas parecen cerrarse la ayuda más valiosa suele presentarse oportunamente y de una manera inesperada.

Estar atento a las señales

Ambos protagonistas comienzan a seguir la única pista que encontraron: una pequeña señal con forma de flecha. El tamaño de esta señal contrasta con el de las enormes flechas que las demás personas siguen todo el tiempo en el video, y que nadie parece cuestionar.

Sostener nuestras convicciones

Si queremos hacer realidad nuestros sueños muchas veces nos tocará recorrer los caminos menos transitados, precisamente porque son pocos los que escuchan a su corazón. O veremos que muchas personas a nuestro alrededor, incluidos tal vez nuestros mejores amigos, van en la dirección opuesta… e inclusive nos desaconsejarán que continuemos con nuestra búsqueda.

El camino que nos conecta con nuestros propios deseos normalmente no coincide con el que nuestros padres o la sociedad trazaron para nosotros.

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

Tal Vez nos rodeen personas desconectadas de lo que anhelan íntimamente.

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

Siempre nos cruzaremos con la multitud de personajes grises que avanza en la dirección equivocada.

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

Será necesario perseverar y no desanimarse.

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

En el momento más oscuro la ayuda puede llegar de una manera inesperada.

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

Habrá que estar atento a las pequeñas señales…

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

…desconfiar de las grandes señales que todos siguen, que nadie cuestiona…

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

…y recorrer con convicción los caminos menos transitados.

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

¡Nunca hubiéramos llegado si no fuera porque realmente lo estuvimos intentando!

Imagen del cortometraje 'The Lost Thing'

Lo que recibimos suele ser mucho más que lo que esperábamos. Aunque a veces puede ser un poco desconcertante: tal vez sea diferente de lo que pedíamos originalmente… pero se ajustará a la perfección a nuestras verdaderas necesidades, a nuestros anhelos más profundos…

Axel Piskulic

26 de julio de 2011

Mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande. Dije “feliz”. Me dijeron que no entendía la pregunta…

Y yo les respondí que ellos no entendían la vida.

John Lennon

Si me preguntaran si soy completamente feliz, mi respuesta sería, prácticamente siempre, que no. Que lo sería si algunas circunstancias mejoraran, cambiaran o se resolvieran favorablemente. Casi siempre faltaría “algo” para sentirme feliz o, al menos, para sentirme plenamente feliz.

La vida muchas veces parece reducirse a tratar de modificar ese conjunto de circunstancias que “están mal”, que serían las que nos impiden ser plenamente felices.

No habría nada de malo en esto si alguna vez realmente pudiéramos resolver esos innumerables problemas y finalmente alcanzáramos el estado de bienestar que tanto anhelamos. Pero pasan los años y esto parece suceder muy pocas veces.

La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.

Soren Kierkegaard

Tal vez el único problema real sea haber aceptado esta regla equivocada, haber adoptado la creencia de que la felicidad depende de la solución de ciertos problemas.

Hablando de reglas, te presento un juego muy sencillo, que tal vez ya conozcas. Se trata de evitar que el gato consiga escapar del tablero:

Clic sobre los círculos…  


Sin embargo, nada nos impediría volver a definir las reglas de este juego tan simple. Podríamos jugar tratando de favorecer que el gato abandone rápidamente un espacio en el que claramente no quiere permanecer. Con estas nuevas reglas ganaríamos siempre.

Claro que entonces el juego se volvería muy aburrido y previsible. En cambio, si nos permitiéramos revisar nuestras creencias, que son las reglas con las que “jugamos” cada día a este juego tan particular que es la vida, podríamos definirlas de manera que, pase lo que pase “afuera”, nosotros podamos sentirnos bien internamente.

La vida no es esperar a que pase la tormenta, ni es abrir el paraguas para que todo resbale…

Es aprender a bailar bajo la lluvia.

¿Y si estuviéramos participando del “juego de la vida” con mucho empeño y con todo nuestro entusiasmo… pero ajustándonos a unas reglas equivocadas?

En cada momento de nuestras vidas, en cada circunstancia, casi sin excepciones, existen los suficientes elementos maravillosos como para colmarnos de dicha, de felicidad plena. Pero en lugar de asombrarnos y de disfrutar de lo que cada instante nos ofrece, damos por hecho esos pequeños milagros, los consideramos ordinarios, naturales y cotidianos, y, en cambio, destacamos y nos concentramos en eso de lo que el momento carece.

La mejor “regla”, entonces, es apreciar en cada circunstancia aquello con lo que la vida nos está agasajando, y disfrutarlo plenamente. Lo que hoy no tenemos (¡lo que no tenemos todavía!) será tal vez eso con lo que la vida, generosa y abundante siempre, nos sorprenderá en algún otro momento irrepetible…

Axel Piskulic

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