El perdón (segunda, y última, parte)

Lo que nos enoja de cierta actitud de alguien o lo que nos molesta de una determinada situación que nos toca enfrentar, es que nos muestran, tal como si fueran un espejo, un rasgo o un conflicto que en realidad son nuestros, que forman parte de nuestro mundo interior.

Nos enoja un rasgo nuestro, que vemos como en un espejo...La situación o la persona que nos enojan, recrean frente a nosotros una característica propia, de nuestra personalidad. Pero no una característica cualquiera, sino una con la que no estamos conformes, que nos resulta especialmente desagradable y a la que combatimos en nosotros mismos. Este proceso por el cual vemos “afuera” rasgos o conflictos que llevamos “adentro” se conoce como proyección, pero no es precisamente algo nuevo.

La novedad es que podemos sacar provecho de estas situaciones o personas que tanto nos afectan, porque nos permiten descubrir aquellas características nuestras que nos disgustan profundamente o aquellas actitudes injustas o desconsideradas que tenemos hacia nosotros mismos y que tanto dolor nos provocan.

Siempre, sin excepciones, lo que nos disgusta ver “afuera” tiene su equivalente en nuestro mundo interno, donde no podemos verlo fácilmente. Y si odiamos eso que vemos afuera, también odiamos a esa parte nuestra a la que tanto se parece.

Es necesario que nos amemos profundamente...Y para reconciliarnos con nosotros mismos, para aceptarnos, para querernos, es necesario que conozcamos estas características que consideramos negativas, que entendamos que corresponden a un cierto estado de evolución o de aprendizaje en el que nos encontramos en este momento, que las aceptemos con tolerancia y comprensión, y que nos amemos profundamente aún teniéndolas, de la misma manera en que nos resulta muy fácil amar a un niño aunque, lógicamente, también él tenga que completar su evolución y aunque todavía le queden muchas cosas por aprender.

Comprendido este proceso, identificado el verdadero origen de nuestro enojo, ya no resulta posible sostenerlo por mucho tiempo. Tenemos por delante, entonces, un nuevo desafío, mucho más estimulante que el de combatir (sin posibilidad de éxito) contra la realidad, y mucho más agradable que el de tratar de obligar a los demás a que se ajusten a nuestras exigencias. Es el desafío de amarnos, de amarnos incondicionalmente.

Y perdonar, entonces, es muy fácil. Es la lógica consecuencia de comprender que nunca existió la ofensa que habíamos percibido. Que el dolor experimentado era real, sí, pero que la herida nos la habíamos infringido nosotros mismos, mucho tiempo atrás.

Un buen libro: 'Espejos', de Nicole Dumont...Por último, me permito recomendarte un libro que trata exclusivamente del mecanismo de la proyección, pero con un enfoque de carácter espiritual, más que psicológico. Se titula “Espejos”, de Nicole Dumont, y está colmado de información valiosa y de ejemplos esclarecedores. Pero más que sugerirte que te compres un libro y que lo leas, te aliento a que te comprometas firmemente a aceptarte, a quererte y a cuidarte. Y entonces todas las experiencias y todos los recursos necesarios para tu aprendizaje simplemente irán a tu encuentro. ¡Buena suerte!

Axel

A la primera parte de este artículo

Artículos relacionados:

Acerca de la proyección

Tres formas de proyectar

Quererse a sí mismo hace milagros

6 Comentarios »

  1. Mariana comentó:

    Axel, por sugerencia de Baby (voy los lunes…) me metí en tu sitio… y no quería dejar de decirte lo genial, sanador y claro q me parece… y no solo a mi… sino a varias amigas a quienes se los envío… espero q la onda expansiva se multiplique geometricamente!!! Gracias!!! No dejes de hacerlo con el amor y claridad q trasmitís!!!

    Mariana

  2. Axel comentó:

    Para Mariana:

    Muchas gracias por tus palabras…!!! Qué bueno que te haya gustado el sitio!

    Te mando muchos cariños…

    Axel

  3. Mayra comentó:

    Hola Axel…

    Acabo de leer el artículo y me llega en un momento en que lo necesito… así como últimamente me ha estado pasando… que leo algo de alguna revista o libro y me aclara o reafirma algo por lo que estoy pasando… Siento que mi espíritu está buscando, quizás, respuestas o conocimiento y así está llegando cada cosa… cada palabra, aunque a veces desespero por “Saber” o “recordar”… porque hay cosas que son tan afines a mi y al leerlas o escucharlas es como si ya fuesen parte de mi y me las estuvieran recordando.

    Hablas de la proyeccion en este tema del perdon… y en estos momentos creo que tengo que perdonar… y perdonarme a mi misma… porque es como si nosotros diéramos el permiso a las cosas para que nos pasen… o nos encontramos con personas que llevan lo mismo que nosotros por dentro y nos hacen reaccionar… y lo hacemos inconcientemente a través del enojo hacia el otro.

    Gracias por escribir para otros. Besos!

  4. Axel comentó:

    Respuesta para Mayra:

    Gracias por tu mensaje, por compartir lo que estás viviendo en estos momentos. Por lo visto estamos aprendiendo las mismas lecciones, por eso nos encontramos…

    Axel

  5. Claudia comentó:

    Axel, “todo lo que necesito saber se me revela, todo lo que necesito viene a mi” sin dudar.

    Necesito perdonar a alguien y encontré tus palabras en el momento justo. GRACIAS!! Lloro de emoción, gracias!

  6. Bafi comentó:

    Axel, por fin puedo leer algo de lo que escribías en tus largas noches de café… Qué nostalgia… Corrientes y Montevideo… Buenos Aires… No sé si siento nostalgia por los lugares o por el pasado…

    Estoy feliz por que encontraste una vía de expresión. Ta bueno… Sos bueno… Sos feliz?

    Besos desde el norte.

Para dejar un comentario: