
Podemos elegir ver lo bueno, en nosotros mismos y en los demás.
Podemos elegir verlo siempre…
Cortometraje Validation, escrito y dirigido por Kurt Kuenne.

Acerca de la aprobación, por Louise L. Hay.
Casi toda nuestra programación, tanto negativa como positiva, es algo que aceptamos en la época en que teníamos tres años. A partir de entonces, nuestras experiencias se basan en lo que en aquel momento aceptábamos y creíamos de nosotros mismos y de la vida. La forma en que nos trataban cuando éramos muy pequeños es habitualmente la forma en que ahora nos tratamos. La persona a quien usted está riñendo es un niño de tres años que lleva dentro.
Si es usted una de esas personas que se encolerizan consigo mismas porque son temerosas y pusilánimes, piense que tiene tres años. Si tuviera delante a un niño de tres años que tuviera miedo, ¿qué haría? ¿Se enfadaría con él, o le tendería los brazos y lo consolaría hasta que se sintiera cómodo y seguro? Quizá los adultos que lo rodeaban cuando usted era pequeño no hayan sabido cómo consolarlo entonces. Ahora usted es el adulto en su vida, y si no sabe consolar a la criatura que lleva dentro, realmente es algo muy triste.
Lo que se hizo en el pasado está hecho; lo pasado, pasado. Pero este momento es el presente, y ahora usted tiene la oportunidad de tratarse como desea que lo traten. Un niño asustado necesita que lo consuelen, no que lo reprendan. Si usted se reprende, se asustará más, y no encontrará a quién volverse. Cuando el niño de dentro se siente inseguro, crea muchísimos problemas.
¿Recuerda cómo se sentía cuando lo humillaban de pequeño? Pues de la misma manera se siente ahora ese niño que lleva dentro.
Sea bondadoso consigo mismo. Empiece a amarse y a demostrarse aprobación. Es todo lo que necesita para expresar al máximo sus potencialidades.
de “Usted puede sanar su vida”

Julio Cortázar, en su libro “Historias de Cronopios y de Famas”, propone una serie de Instrucciones muy originales (y completamente innecesarias!) para llevar a cabo correctamente ciertas actividades que todos ya sabemos hacer, como subir una escalera, dar cuerda a un reloj o llorar. Releyéndolo, se me ocurrió escribir estas sencillas instrucciones:
Serénese, aquiétese, relájese. Sonría levemente. Experimente asombro por estar vivo, por sentir, por pensar…
Mire, toque, escuche, asómbrese más y más. Respire ese aire de composición perfecta, que tanto necesita y que nunca le faltó. Mantenga encendida la gratitud alimentándola con esos incontables milagros cotidianos.
Recuerde: corrió por una playa, le regalaron un cachorro, recibió un primer beso. Piense en sus amigos, en sus amores, en sus mascotas. Piense en sus padres y en sus hijos…
Ahora no piense más.
Bien, esa es la emoción. Experimente esa serena alegría, reténgala, recuérdela. Mientras permanezca en ese estado el Universo celebrará con usted colmándolo de bendiciones.
El desafío es conservar la felicidad aún sin cachorro, sin besos y sin playa: ante todo descarte inmediatamente el dolor por lo que pasó y la preocupación por lo que vendrá. Y luego, para que nunca le falte, comparta su felicidad generosamente con todos los demás.
Axel Piskulic
Me parece que la niña de la foto no necesita instrucciones para sentirse bien. Y creo que su gato tampoco…

Instrucciones para subir una escalera, por Julio Cortázar.
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie.)
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimiento hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
de “Historias de Cronopios y de Famas”
Increíble! Un video que tiene que ver con sentirse bien y con subir escaleras:
Este video forma parte de una campaña de Volkswagen dirigida a mostrar que es posible modificar algunos hábitos de la gente, simplemente haciendo que ciertas actividades que se desea promover sean un poco más divertidas.
Video Piano Stairs, de la campaña The fun theory, de Volkswagen.


Los circos de pulgas son espectáculos montados en pequeños escenarios donde pulgas comunes, luego de un período de adiestramiento, son capaces de llevar a cabo sencillas pruebas. Estos circos tan particulares realmente existen y algunas “funciones” están registradas en videos que pueden verse, por ejemplo, en YouTube.
Toda la información disponible coincide en que la etapa inicial del entrenamiento de estas pulgas consiste en conseguir que dejen de saltar, para que puedan ser manipuladas con relativa facilidad y para que lleven a cabo satisfactoriamente sus números durante el espectáculo.
Pero, ¿cómo se hace para que una pulga abandone un hábito tan arraigado como el de saltar, si no hay manera de comunicarse con ella para transmitirle esa idea, por más sencilla que sea?
Bueno, el procedimiento es muy simple: se encierra a las pulgas en recipientes de vidrio, dentro de los cuales son completamente libres de saltar a su gusto. Pero, lógicamente, cada salto les representa un terrible golpe. Finalmente, en algún momento, seguramente luego de muchos golpes, las pulgas comprenden que deben dejar de saltar.
También nosotros, en nuestras vidas, somos libres de actuar a nuestro gusto. Sin embargo, muchas veces repetimos conductas que nos conducen a situaciones dolorosas. Y como algunos de nuestros hábitos están profundamente arraigados, repetimos una y otra vez esas actitudes que nos resistimos a cambiar, aún cuando siempre generen situaciones conflictivas a nuestro alrededor.
Es como si luego de haber interrumpido la comunicación profunda con los demás, con el Universo, con Dios, no quedara otro recurso que permitirnos cometer estos errores, confiando en que el dolor que nosotros mismos nos causamos, finalmente nos haga reflexionar y preguntarnos si no habrá una manera diferente de conducirnos en la vida.
Axel Piskulic
Esto no tiene por qué ser así
Si no puedes oír la Voz de Dios, es porque estás eligiendo no escucharla…
Cuando tu estado de ánimo te diga que has elegido equivocadamente, y esto es así siempre que no te sientes contento, reconoce que ello no tiene por qué ser así…
Cuando te sientas triste, reconoce que eso no tiene por qué ser así. Las depresiones proceden de una sensación de que careces de algo que deseas y no tienes. Recuerda que no careces de nada, excepto si así lo decides, y decide entonces de otra manera…
¿Te has detenido a pensar seriamente en las muchas oportunidades que has tenido de regocijarte y en cuántas has dejado pasar?
de “Un Curso de Milagros” (Cap. 4, IV)
Los auténticos circos de pulgas no son tan divertidos como el de este video, una secuencia de Candilejas, una de las últimas películas de Charles Chaplin:
Circo de pulgas: una secuencia de la película Candilejas, de Charles Chaplin.

Saber cuidar de otros y saber cuidarse a uno mismo son aspectos de nuestra capacidad de amar. Cuidar es querer, cuidarse es quererse…
Dos videos que nos invitan a cuidar y a cuidarnos:
Spot de televisión de la campaña Tus manos son para proteger.

Video de la campaña de seguridad vial Embrace Life.


El momento presente, ese único instante en el que todas las cosas suceden, encierra un verdadero tesoro de plenitud, alegría y paz que tal vez sólo hemos experimentado en algunas circunstancias excepcionales.
El constante flujo de nuestros pensamientos, ese incesante diálogo interno que ocupa siempre nuestra atención, nos separa de la única (y maravillosa!) experiencia real: vivir plenamente el momento presente.
Experimentar conscientemente cada sensación de nuestro cuerpo, de nuestros sentidos, interrumpe (aunque sea brevemente) ese diálogo interno que es la desgastante actividad del ego.
Cualquier acción puede realizarse con la atención puesta en el cuerpo, en los movimientos que realizamos, en la respiración y en la gran cantidad de información que recibimos a través de los sentidos y que, normalmente, pasamos por alto por considerarla intrascendente, irrelevante…
Al caminar, por ejemplo, podemos concentrarnos en nuestros movimientos, realizándolos de manera “deliberada”, tal vez con cierta lentitud, de forma tal que no haya nada que sea “automático”, atentos a nuestra respiración y a cada sensación o impresión de nuestros sentidos. La vista, por ejemplo, nos entrega muchísima información.
Este instante, el momento presente, es el único que tiene existencia real. El pasado y el futuro son conceptos abstractos que no pueden experimentarse.
A todos los efectos prácticos hay un solo lugar importante en todo el Universo y un único momento de interés en toda la Eternidad: Aquí y Ahora…
Axel Piskulic
Las siguientes son escenas de la película “El guerrero pacífico” (o también “El camino del guerrero”, basada en la vida del atleta -y luego escritor- Dan Millman), que describe la relación entre un singular Maestro y su discípulo. La enseñanza a transmitir: La suspensión del diálogo mental incesante, la experiencia de vivir plenamente en el momento presente…
Escenas de la película “El guerrero pacífico” (o también “El camino del guerrero”), que describe la relación entre un singular Maestro y su discípulo.

La caricatura es de Tom Wilson.
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