
Todos podríamos alcanzar la felicidad plena, aquí y ahora. Aunque resulte muy difícil hacer de esta idea una experiencia real y permanente, Maestros de distintas tradiciones la expresaron de diferentes maneras, en todas las épocas.

Estoy reuniendo algunas citas, pero mientras tanto quería compartir el siguiente relato (muy breve) de Jorge Luis Borges, que es, en realidad, su versión de uno de las narraciones más originales y sugestivas de Las mil y una noches. Se trata de una parábola que propone que la búsqueda del bienestar o de la felicidad “afuera” de nosotros mismos puede conducirnos a la comprensión de que ese estado tan anhelado siempre estuvo a nuestro alcance en nuestro interior… precisamente aquí y ahora. (Continúa aquí…)
Seguramente muchas personas, aunque no se interesen especialmente por los temas “espirituales”, estarían de acuerdo con el siguiente proverbio: “Vigila tus pensamientos, porque ellos se transformarán en palabras. Vigila tus palabras, porque ellas se convertirán en actos. Vigila tus actos, porque ellos se volverán tus hábitos. Vigila tus hábitos, porque ellos constituirán tu carácter. Y vigila tu carácter, porque él forjará tu destino.”

Una idea un poco más “audaz” acerca de cómo creamos nuestra propia realidad es la que propone la “Ley de Atracción”: en todo momento estamos atrayendo a nuestras vidas el tipo de situaciones que refuerzan nuestros estados de ánimo. Si nos sentimos bien, atraemos situaciones que nos hacen sentir bien; si nos sentimos mal, atraemos situaciones que nos hacen sentir mal.

En la película The Truman Show, el protagonista es a su vez el involuntario personaje principal de un “reality show” muy particular. Él lo ignora, pero desde su primer día de vida todo lo que sucede a su alrededor está escrito en un guión y representado por actores profesionales. Mientras tanto, en todo momento está siendo filmado y sus reacciones son transmitidas en directo por el programa de televisión de mayor “rating”, precisamente “The Truman Show”.
Se puede establecer una interesante correspondencia entre el engaño del que es víctima Truman en la película, y lo que está ocurriendo en todo momento en el interior de cada uno de nosotros. (Continúa aquí…)