
Nathaniel Branden es un psicoterapeuta canadiense cuya obra está enfocada en el estudio de la autoestima, campo en el que fue pionero. Partiendo desde la psicología llegó a conclusiones equivalentes a las de quienes abordaron la misma problemática pero desde un punto de vista “espiritual”, como Louise L. Hay.
El siguiente es un fragmento de su libro “Los seis pilares de la autoestima”:
La autoestima se manifiesta de una manera sencilla y directa. Cuando observamos en una persona la mayoría de las siguientes cualidades, seguramente estamos frente a alguien que tiene un saludable nivel de autoestima:
El siguiente texto fue escrito por el Dr. Joe Vitale. La historia que nos cuenta y sus reflexiones encierran un desafío y una bendición: la realidad externa a nosotros es nuestra propia creación individual y, si aceptemos plenamente este hecho, podemos sanarla a través del amor.
La sanación de tu mundo comienza en ti:

Hace unos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también. (Continúa aquí…)
PERDONAR ES IMPOSIBLE CUANDO…
…confiamos en nuestras emociones negativas, que nos señalan a otro como responsable de nuestro dolor.
…sentimos que la única solución aceptable de un conflicto o de cualquier situación que nos provoca dolor o angustia es que ocurra un cierto acontecimiento externo, y no un profundo cambio en nuestra interpretación de lo que está sucediendo.
…todavía experimentamos el dolor provocado por una ofensa.

PERO PERDONAR ES FÁCIL CUANDO…
…comprendemos que sólo nuestras emociones y las actitudes que tenemos hacia nosotros mismos nos pueden causar dolor, y no los conflictos, las pérdidas, etc.
…nos amamos incondicionalmente, es decir, cuando nos amamos cualquiera sea nuestro desempeño, cualquiera sea la limitación nuestra que quede expuesta, cualquiera sea el desenlace de la situación en la que estemos envueltos.
…nos damos cuenta de que realmente no hay ofensas ni pérdidas ni conflictos. Cuando comprendemos que nuestra felicidad y plenitud no dependen de los acontecimientos externos, sino que es al revés: los acontecimientos externos sólo reflejan la profundidad del amor que sentimos por nosotros mismos.
Axel